La confianza de los hogares de Estados Unidos se erosionó en diciembre, pero los ciudadanos miran a 2021 con más optimismo alentados por el arranque de la campaña de vacunación y la aprobación en el Congreso de un paquete de ayudas para estimular la primera economía del mundo.
El índice de la organización Conference Board cayó a 88,6 puntos en diciembre (-4,3 puntos), bien por debajo de lo esperado por los analistas, que proyectaban 96,5. Además, los datos de noviembre fueron revisados a la baja.
Durante el último mes del año, marcado por una potente ola de contagios de coronavirus, la pandemia continuó siendo "un freno a la confianza, según resumió Lynn Franco, directora de los indicadores económicos del Conference Board.
Como consecuencia, los planes de vacaciones de los consumidores, que habían mejorado notablemente en octubre, retrocedieron, añadió Franco, subrayando que los consumidores continúan acurrucados en sus casas, lo que frena la remontada económica.
El crecimiento está históricamente impulsado por el consumo en Estados Unidos. La confianza de los hogares es, por tanto, un elemento fundamental.
Y, a pesar de que las intenciones de compra de aparatos de equipamiento para la casa aumentaron en los últimos meses, en general, parece que el crecimiento se debilitó aún más en el cuarto trimestre, añadió Lynn Franco.
El tercer trimestre abrió, sin embargo, esperanzas para una remontada sostenida de la primera economía del mundo: el martes, el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció una revisión en ligera alza de su estimación de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), hasta el 33,4%, en ritmo anualizado, para el periodo julio-agosto-septiembre.
Pero el crecimiento del PIB es solo del 7,5%, si se adopta el modo de cálculo de otras economías avanzadas, como Francia, que compara un trimestre con otro, corrigiendo los días trabajados.
Peor aún, si se coteja con el tercer trimestre del año pasado, el PIB se contrajo un 2,8%, evidenciando que durante este verano boreal la economía estadounidense seguía todavía lejos de haberse recuperado del trauma provocado por la pandemia meses antes.
Para el comienzo de 2021, los consumidores no anticipan un impulso significativo de la economía, explicó Lynn Franco.
Aunque las personas preguntadas sí se mostraron mucho más optimistas respecto a los próximos seis meses.
Un dato todavía más positivo si se tiene en cuenta que la encuesta en los hogares se realizó antes del anuncio de la aprobación por parte del Congreso estadounidense de un paquete de ayudas por un total de 900.000 millones de dólares.