Por: Asier Ventura
El MMA boliviano vuelve a tener presencia en el escenario más grande del mundo. Chicho Medina, con 34 años, confirmó su regreso a la UFC, organización que dejó en 2025 para replantear su carrera. Su vuelta ya tiene fecha y rival: el 28 de febrero, Medina enfrentará al estadounidense Ryan Granda, un striker meticuloso y en pleno ascenso.
Para Medina, esta segunda etapa llega tras meses de trabajo silencioso. Luego de dejar la UFC, acumuló victorias en el circuito internacional, entrenó en campamentos de élite en Brasil y México, y pulió aspectos clave de su juego: mayor cardio, mejor defensa de derribos y un striking más ordenado. Su entorno asegura que llega más completo que nunca.
Al frente estará Granda, quien viene de un nocaut técnico y atraviesa el mejor momento de su carrera. Su estilo combina precisión, control de distancia y una defensa sólida, características que lo convierten en una amenaza constante para cualquiera en su división. Será un examen exigente para Medina, que deberá equilibrar agresividad con estrategia para no caer en la zona de confort del estadounidense.
El choque del 28 de febrero promete ser intenso y decisivo. Para Medina, es la oportunidad de demostrar que su salida en 2025 no fue un retroceso, sino una pausa necesaria para evolucionar. Para Bolivia, significa tener nuevamente un representante en el octágono más prestigioso del planeta.
La UFC le abre la puerta otra vez.
Ahora, Medina busca cruzarla con una versión renovada y lista para hacer ruido.