El expolicía Ismael Marquina, que fue detenido en el penal del Abra tras ser acusado de vender armas y gas lacrimógeno a simpatizantes del Movimiento al Socialismo (MAS) luego de la renuncia de Evo Morales, fue designado como nuevo inspector en la Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (Dircabi). Según el diario Los Tiempos, Marquina fue posesionado con el memorándum DGAA/URH/No A-0133/2021, del 10 de febrero pasado, donde la Dirección General de Asuntos Administrativos, dependiente del Ministerio de Gobierno, determinó su designación como inspector de Dircabi, con un sueldo mensual de 4.529 bolivianos. La nueva autoridad nacional de Dircabi fue dado de baja definitiva de la Policía Boliviana el año pasado, luego de ser procesado internamente por abandonar sus funciones para, como dirigente cocalero, ir a bloquear en las movilizaciones del trópico cochabambino en noviembre de 2019. Tras este fallo en su contra, Marquina anunció a los medios que apelaría para ser restituido a la institución verde olivo. En 2019, la Fiscalía imputó al sindicado por el delito de tráfico ilegal de armas, pues habría sido sorprendido comercializando armas y granadas de gas por medio de las redes sociales, elementos presuntamente sustraídos de la unidad Delta. Luego de permanecer algunos meses detenido en la cárcel, el expolicía logró beneficiarse con arresto domiciliario. Sin embargo, en octubre de 2020, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen lo volvió a aprehender por incumplir sus medidas sustitutivas para participar en el cierre de campaña del MAS en el trópico de Cochabamba. En una audiencia cautelar, un juez le revocó el arresto domiciliario a Marquina y lo envió nuevamente al penal de El Abra. El 20 de noviembre del año pasado, el presidente Luis Arce anunció la liberación del exsargento de policía. Por su parte, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, lo presentó como un efectivo “que se rehusó a amotinarse y a recibir sobornos por parte de quienes organizaron el golpe”. “Yo no lloro porque soy masista, mantengo mi postura, lloro por lo que me hacen mis camaradas, por no haber participado del motín”, dijo Marquina el 21 de noviembre de 2019, cuando salía de su audiencia cautelar.