Las uvas no pueden faltar en la mesa de celebración de Año Nuevo, pues toman relevancia también en la mesa de la cena, porque se las necesita a la hora de pedir un deseo por cada mes del año. Tina Dara ya compró un kilo de uva verde por el que pagó Bs 20. También tiene listos los recipientes en las que colocará 12 uvas para cada uno de los miembros de su familia. Comenta, que al igual que otras familias, tiene la costumbre de comer las uvas a la medianoche, justo cuando comienza el nuevo año y pide un deseo por cada mes. Hay personas que siguen esta tradición para invocar a la suerte y a la prosperidad. ¿Por qué se comen 12 uvas a la medianoche? BBC Mundo hace referencia que en el libro España, del periodista estadounidense Jeff Koehler, se muestra que existen dos teorías sobre los orígenes de esta antigua costumbre. La primera se remonta a la década de 1880. Según diarios de la época, la clase burguesa española, imitando a la francesa, comenzó a celebrar Nochevieja comiendo uvas y tomando vino espumante. Poco tiempo después, esta costumbre fue adoptada por ciertos madrileños que iban a la Puerta del Sol para oír las campanas de la medianoche y, muy probablemente con ironía o como burla, comer uvas al igual que la clase alta, escribe Koehler en un artículo para la radio estadounidense NPR. La segunda teoría sitúa los orígenes unas décadas después, en 1909. Ese año los productores de Alicante, en el sureste de España, tuvieron una cosecha excedente de uvas blancas de la variedad típica del lugar, llamadas Aledo. Al bajo precio del producto se sumó la forma creativa de venderlo. No en vano hasta hoy en día son conocidas como las uvas de la buena suerte. Si bien en España uno puede encontrar 12 uvas Aledo envasadas especialmente para la ocasión, en algunos lugares de América Latina, como no es temporada de alta de esta fruta, la costumbre derivó a comer pasas.