A más de diez años del estreno de Harry Potter y el prisionero de Azkaban, Alfonso Cuarón recordó en una entrevista con Vanity Fair cómo fue que gracias a su amigo Guillermo del Toro tomó la decisión de dirigir la película. Hablé con Guillermo, como siempre lo hago, y él me preguntó ¿En qué estás? ¿Hay proyectos en marcha?, le dije: Estoy postulado a Harry Potter ¿Puedes creerlo? e incluso me reí de eso. No había leído los libros ni visto las películas. Y después de eso me miro enojado. El director dijo que Guillermo del Toro lo llamó “arrogante” y lo mandó a comprar los libros para que estuviera al tanto de lo qué trataba la saga. Me dijo: Maldito flaco ¿Has leído los libros? y le respondí: No, no he leído los libros. Él me dijo: Maldito flaco, eres un bastardo arrogante. Vas a ir ahora a las librerías, vas a tomar los libros, los vas a leer y me vas a llamar de inmediato. Cuando te habla así, bueno, tienes que ir a la librería. Finalmente, Alfonso Cuarón detalló que este momento le dio una lección por lo que al aceptar la propuesta de dirigir la película tuvo la convicción de hacerla a su manera, pero respetando todos los detalles que hacían especial a Harry Potter. En ese momento el cuarto libro acababa de salir. Leí los dos primeros, y estaba a la mitad del tercero, que era el que me habían ofrecido. Lo llamé y le dije: Bueno, el material es realmente genial. Él me dijo: Bueno, ¿ves maldito?. Como cineasta, era casi como una lección de humildad, de decir ¿Cómo voy a hacerlo a mi modo, pero al mismo tiempo respetando lo que ha sido amado en esas dos películas?, contó el director de Roma