El coronavirus sigue causando daño en el mundo, cada vez aumentan los casos de contagiados y los fallecimientos a causa de este virus. Europa sigue estremecida por los estragos que está sufriendo, lo mismo que EEUU, y América Latina teme ante un posible fuerte rebrote. Los laboratorios trabajan sin descanso para encontrar la vacuna, las últimas pruebas son alentadoras pero aún no se anuncia que ya la tienen lista para inmunizar a la humanidad.
La Organización Mundial de la Salud OMS reporta hasta hoy 55.624.562 infectados en todo el planeta, de los que han fallecido 1.338.100 han fallecido y 35.800.000 se han recuperado. En medio de este panorama muchas personas creen que existen alimentos, vitaminas y minerales que pueden servir de remedios para curar a los contagiados de Covid 19.
Sin embargo la OMS alerta de que no existen evidencias científicas que avalen a un grupo de alimentos que curen o protejan del coronavirus. Que hay media verdades, como el consumo desproporcionado de micronutrientes como la vitamina D o el hierro, que buscando la cura del Covid-19 pueden ser nocivos para la salud.
Ni el ajo ni el jengibre previenen o curan la infección. Las propiedades del zinc que contienen muchos alimentos no evita que se contraiga la enfermedad. Los probióticos, que han demostrado una alta eficacia en numerosas infecciones, no mejoran el tratamiento del Covid-19.
Cuando se anuncia de un supuesto efecto protector de un alimento frente a cualquier patología, no se tiene en cuenta que puede ser perjudicial para aquellas personas que padecen una enfermedad de base y que dicho alimento puede empeorarla, informa la página de salud de BBC News.
La Asociación Española de Nutrición concluyó que el consumo de determinados alimentos o una dieta específica no puede prevenir el riesgo de contagio de coronavirus. Lo que sí se puede conseguir es ayudar en el manejo de los síntomas de la propia enfermedad, pero en ningún caso tratarla.
Aclaran que una alimentación saludable, entendida como suficiente, completa, equilibrada, satisfactoria, segura, adaptada al comensal y al entorno, es la recomendación que debe hacer caso la población en general y sobre todo quienes están afectados por el Covid-19.
En todo caso una alimentación saludable está integrada por siete partes:
1. Buena hidratación, tomar abundante agua y jugo de frutas naturales
2. Cinco raciones de frutas y verduras al día
3. Consumo de cereales integrales y legumbres
4. Lácteos bajos en grasa
5. Consumo de proteínas de origen animal, sobre todo carnes magras, pescados azules, huevos y quesos
6. Aumento de ingesta de frutos secos y aceite de oliva
7. Evitar los platos precocinados y las comidas chatarras
Las vitaminas y los minerales son fundamentales para fortalecer el sistema inmune y las principales fuentes para obtenerlas son las frutas y las verduras. También se debe consumir leche y sus derivados como fuentes de proteínas y de calcio.
La información no verificada, la automedicación, el consumo de algunos alimentos como si fuesen remedios contra el coronavirus, pueden causar daños a la salud, puesto que se puede actuar en contra de una patología que la persona tenga previamente.
El médico boliviano Luis Ramiro Justiniano reitera de que no existen alimentos milagrosos, que científicamente no está demostrado que cierta comida, vitamina o mineral tenga un poder curativo eficaz e inmediato contra el coronavirus. Lo que se puede hacer con una alimentación saludable es fortalecer el organismo, proteger el sistema inmune y prevenir algunas infecciones. De todas maneras recomienda que si alguien quiere seguir una dieta debe consultar con un especialista en nutrición o en salud.