¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Carispermex: estudiantes de Unifranz crean anticonceptivo masculino a partir de la semilla de papaya

Viernes, 06 de febrero de 2026 a las 09:26

Por Redacción

Frente a este escenario, un grupo de estudiantes de la carrera de Bioquímica y Farmacia decidió explorar una línea de investigación poco transitada y con respaldo científico emergente: el uso de la semilla de papaya como base para un anticonceptivo masculino potencial, reversible y de origen natural

La falta de métodos anticonceptivos dirigidos a los hombres sigue siendo una de las principales brechas en la planificación familiar, un terreno donde históricamente la responsabilidad ha recaído casi por completo en las mujeres. Frente a este escenario, un grupo de estudiantes de la carrera de Bioquímica y Farmacia decidió explorar una línea de investigación poco transitada y con respaldo científico emergente: el uso de la semilla de papaya como base para un anticonceptivo masculino potencial, reversible y de origen natural.

“Pensamos este producto como un aporte real a la sociedad. Queremos que los hombres también tengan opciones responsables para la planificación familiar, y que estas sean accesibles, seguras y basadas en recursos naturales”, afirma Jovita Baltazar García, estudiante de la carrera de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), una de las investigadoras que participó en el desarrollo del proyecto.

La investigación fue realizada por Jovita Baltazar, Nadia Gisela Janco Acarapi y Cristyane Laura, estudiantes de octavo semestre de Bioquímica y Farmacia de Unifranz El Alto, bajo la tutoría del docente Cervando Gutiérrez. El trabajo se enmarca en un proyecto académico que combina revisión bibliográfica, experimentación en laboratorio y formulación farmacéutica, con el objetivo de evaluar el efecto potencial anticonceptivo de extractos de semilla de papaya en una presentación innovadora.

A partir del cuarto semestre, el equipo comenzó con una revisión exhaustiva de artículos científicos y farmacopeas internacionales. Esa primera etapa permitió identificar que la semilla de papaya (Carica papaya L.) contiene compuestos bioactivos —como la carpaína, fenoles e isotiocianatos— que, según estudios preclínicos, pueden reducir la concentración y la motilidad espermática de forma reversible. Estos hallazgos, documentados principalmente en modelos animales, muestran que al suspender la administración del extracto la fertilidad tiende a recuperarse, un aspecto clave señalado en el resumen científico que sustenta el proyecto.

Con esa base teórica, las estudiantes avanzaron hacia la formulación de un granulado efervescente a base de extracto hidroalcohólico de semilla de papaya, denominado Carispermex.

El proceso no estuvo exento de dificultades. “Los principales retos fueron la solubilidad, el pH, la fluidez y el sabor del extracto, porque las semillas tienden a ser muy amargas. Por eso trabajamos en características organolépticas similares al café, para mejorar la aceptación del producto”, explica Baltazar.

Desde el punto de vista técnico, el equipo logró un producto que cumple con parámetros de calidad establecidos por farmacopeas, aunque reconoce que aún faltan etapas fundamentales. Entre ellas, las pruebas de estabilidad a largo plazo y, sobre todo, los estudios clínicos en humanos, que son indispensables para confirmar eficacia, seguridad, dosis óptima y posibles efectos secundarios.

El propio resumen científico advierte que, aunque los resultados preliminares son prometedores, la evidencia disponible no permite presentar la semilla de papaya como una solución definitiva ni inmediata.

En ese sentido, las investigadoras subrayan que Carispermex no debe entenderse como un “anticonceptivo milagro”. Se trata, más bien, de una alternativa potencial en investigación, que podría en el futuro ampliar el abanico de opciones para los hombres y contribuir a una mayor corresponsabilidad en la planificación familiar. La literatura científica internacional coincide en que las propiedades anticonceptivas de la semilla de papaya continúan siendo estudiadas en distintos países, con resultados aún en fase experimental.

Además, las propias autoras del proyecto enfatizan que cualquier método anticonceptivo masculino en desarrollo debe combinarse con otras estrategias de prevención. El preservativo sigue siendo, hasta hoy, el único método que no solo previene embarazos, sino también enfermedades de transmisión sexual, por lo que su uso continúa siendo fundamental incluso si en el futuro se incorporan nuevas alternativas farmacológicas para los hombres.

El proyecto también pone en relieve el rol de la carrera de Bioquímica y Farmacia de Unifranz, que impulsa una formación basada en el “aprender haciendo”. A través de investigaciones aplicadas, los estudiantes no solo adquieren competencias técnicas, sino que abordan problemáticas sociales concretas, como la salud sexual y reproductiva, desde una perspectiva científica, ética y responsable.

Como conclusión, Carispermex representa el potencial de la investigación universitaria cuando se conecta con necesidades reales de la sociedad. Aunque aún queda un largo camino por recorrer antes de que un producto de este tipo pueda llegar al mercado, el trabajo desarrollado por estas estudiantes muestra que la innovación en anticoncepción masculina es posible y que puede surgir desde las aulas. Proyectos como este, y otros impulsados por Unifranz, abren la puerta a nuevas discusiones sobre equidad, corresponsabilidad y ciencia aplicada al bienestar colectivo.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: