Familiares de una niña de 13 años, que era ultrajada sexualmente desde que tenía 9 por su padre de crianza, denunciaron ante la Fiscalía a una médica forense por emitir una certificación técnicamente no convincente. El acusado es un reconocido médico que está preso en la cárcel de Palmasola.
La denuncia por violencia institucional, incumplimiento de deberes a protección a las mujeres en situación de violencia fue presentada por la abogada Raquel Guerrero, que representa a la familia de la víctima.
Según la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), el hecho calificado como violación agravada fue descubierto el 14 de enero cuando se detuvo al médico que luego fue enviado a la cárcel por orden judicial al encontrarse indicios en su contra.
Sin embargo la forense A.V.J., tras realizar la pericia a la víctima certificó que no sufrió lesiones físicas ni genitales.
Junta de forenses
Luego de esa certificación la víctima fue llevada a la cámara gessel donde dio más luces y reveló que era abusada desde sus 9 años. La familia pide una junta forense, que es aceptada por la Fiscalía y se determina que la niña tenía antecedentes de agresión sexual desde sus 9 años.
En Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) decidió ajustarse al proceso y sus miembros no se pronunciarán públicamente, según se conoció al plantearles la situación.
La Fiscalía investiga el caso.