De un tiempo a esta parte, los anuncios han inundado cada rincón de las redes sociales, que hasta resulta fastidioso aguantar cinco segundos de publicidad, justo en la parte más interesante del video que acaparó nuestra atención. La tendencia ya es una práctica común en YouTube, pero amenaza con expandirse a otras redes y plataformas como Tik Tok, Netflix y Amazon Prime.
De hecho, las plataformas de reproducción de series y películas en streaming, que han sufrido un frenazo en su crecimiento después de la pandemia, están viendo cómo adaptarse a la nueva realidad. Para 2024, los usuarios Prime de EEUU, Reino Unido, Canadá y Alemania tendrán publicidad mientras ven contenidos, a no ser que paguen una tarifa que oscila entre los $us 3 y los $us 10 mensuales. Germán Baher, experto en Branding, creatividad y diseño, explicó que esta forma de hacer más dinero se remonta a 2007, cuando YouTube lanzó su ‘programa de socios’. Desde entonces, plataformas como Facebook, Instagram, Twitter y TikTok han seguido el ejemplo, ofreciendo formatos como anuncios pre-roll, mid-roll, post-roll, in-stream, out-stream, bumper, stories y reels, que varían en duración y ubicación. “En mi experiencia, la publicidad en video es crucial para las plataformas y es efectiva para anunciantes. Sin embargo, la repetición puede tener efectos mixtos en los compradores. Aumenta la recordación y preferencia si es creativa, pero provoca aburrimiento si es intrusiva. En un mundo digital, el equilibrio es esencial”, apuntó Baher. Para Antonio De La Vía, jefe de la carrera Ingeniería Comercial de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA), la tendencia de introducir anuncios en videos en redes sociales se da cuando las plataformas comenzaron a experimentar un crecimiento exponencial en el número de usuarios y en el consumo de contenido audiovisual. Según De La Vía, esta nueva forma de ganancias ha sido fundamental para el crecimiento económico de las redes sociales. “En el caso de YouTube, por ejemplo, los ingresos por publicidad representan más del 80% de sus ingresos totales. Hoy en día, para los anunciantes, el reto es como integrar los anuncios dentro de las distintas plataformas, de tal manera que no parezca una publicidad más y que genere el mejor alcance al público objetivo”, añadió. Por su parte, Mario Durán, especialista en temas de Derecho y Tecnología, todo esto es producto de la oferta y la demanda, ya que existen personas que no quieren un anuncio cuando mira un video, porque es algo intrusivo. Explicó que, por ejemplo, en Facebook la norma es un anuncio cada cinco publicaciones; en Instagram cada tres también y en la creciente Tik Tok, ya se está experimentando con anuncios segmentados en Europa y Estados Unidos. “La alternativa es que pagues. Por ejemplo, YouTube cobra entre siete a 10 dólares al mes para que no te aparezcan los anuncios. Esa es la tendencia para tener una nueva versión sin cortes o anuncios molestosos, aunque hay personas que ya toman como algo natural que le aparezcan anuncios dirigidos a alguna demanda que buscó alguna vez en internet”, resaltó, a tiempo de mencionar que la tendencia de “pagar para no ver” es aún baja. En ese sentido, Baher, comentó que de acuerdo a encuestas realizadas en Estados Unidos en 2020, el 52% de los suscriptores de servicios de streaming dice que prefiere pagar una tarifa más alta para evitar los anuncios, mientras que el 48% prefiere pagar una tarifa más baja y ver algunos anuncios. El porcentaje de los que prefieren pagar más para evitar los anuncios es mayor entre los jóvenes de 18 a 34 años (60%) que entre los mayores de 55 años (46%). La vorágine crece En 2023 se espera que plataformas emergentes, como TikTok, BeReal y Twitch, junto con adopción de contenidos auténticos y creativos. El caso de Tik Tok, creada en China, es la más llamativa y es la red social del momento, especialmente entre los más jóvenes, debido al enfoque en la creación de vídeos cortos y divertidos, con filtros y efectos visuales. Según DataReportal, las redes sociales más utilizadas en el mundo, a enero de 2023, son Facebook, con 2.958 millones de usuarios; YouTube, 2.514 millones; Whatsapp e Instagram, con 2.000 millones respectivamente; Wechat, 1.309 y Tik Tok con 1.501 millones de usuarios. La red social china es la que más creció en ganancias por publicidad: $us 3.347 millones -quinto lugar- hasta el segundo trimestre de 2023, según BusinessofApps, mientras que la primera continúa siendo Facebook, con la friolera de $us 17.550 millones. Los ingresos seguirán sumando, incluso provenientes de usuarios que no quieren ver publicidad. Meta está considerando la posibilidad de lanzar versiones de pago de Facebook e Instagram en Europa. Según Infobae, esta medida busca aliviar las preocupaciones de los reguladores europeos y podría representar un cambio en la relación entre la compañía y la creciente regulación de la privacidad de datos en la Unión Europea. Sin embargo, YouTube está un paso más adelante: Youtube Premium y Music cuentan con más de 80 millones de suscriptores. Según Statista, el primer trimestre de 2023, la compañía generó ingresos publicitarios por $us 6.693 millones, por lo que la inversión de las empresas en esta plataforma se ha mantenido. “Todas las empresas ganan (en publicidad), por el tiempo en que cada uno de nosotros estamos en las redes, y esos algoritmos van recomendando contenidos que enganchan al usuario. Entonces provoca esa adicción química y el cerebro siente placer de estaren la red social. Es un modelo de negocio no es un servicio gratuito, lo estamos pagando con nuestra atención y nuestro tiempo”, subraya Durán, mientras indica que el boliviano, en promedio, le dedica hasta seis horas al día a revisar las aplicaciones, incluso antes de acostarse. Publicidad indeseada Existen varias maneras de evitar la publicidad en las redes sociales, según De La Vía, una opción es utilizar un bloqueador de anuncios, que impide que se carguen los anuncios en las páginas web. “En el caso de los anuncios nativos, que son anuncios que se integran en el contenido de las redes sociales, es más difícil evitarlos. Sin embargo, existen algunas herramientas que permiten identificar y evitarlos”, señaló. Los expertos consultados por EL DEBER, coincidieron que las extensiones de navegadores como AdBlock y AdGuard, son algunos de ejemplos efectivos. Baher detalló que no existen estadísticas específicas sobre el pago para no ver publicidad en redes, pero precisa que globalmente, el 27% usa bloqueadores de anuncios. “En Estados Unidos, el 77% de los consumidores estaría dispuesto a pagar para eliminar anuncios online, mientras que el 52% de los suscriptores de servicios de streaming preferiría pagar más para evitarlos. Los datos muestran una creciente aversión a la publicidad no deseada y la disposición a pagar por evitarla”, remarcó. Sin embargo y, a pesar de contar con bloqueadores, según Durán, las empresas que gestionan el ocio digital continuarán ofreciendo un servicio a cambio de datos personales. “Estas empresas lo que hacen es extraer tus metadatos y ofertarte anuncios. En el otro lado, los anunciantes pagan porque su anuncio aparezca en las líneas de tiempo, entonces es un sistema altamente eficiente”, añadió.