El municipio indicó que ese lugar fue recuperado, dado que estaba tomado por personas en situación de calle. En principio estuvo habilitado como parqueo, pero ahora está acordonado y se ha restringido el ingreso. Además, se ha procedido a la reforestación con plantines. Sin embargo, los ambientalistas y entendidos en el tema piden un mayor control sobre las actividades aledañas a este sector que es parte del área de protección del río Piraí. Observan la proliferación de locales que también aumentan el caos vehicular en esa área, dado que los vecinos acuden a realizar diferentes trámites. La ingeniera ambiental, Sandra Quiroga, recordó que el movimiento que se generó al inicio de la construcción del edificio municipal era para evitar nuevos asentamientos que abran paso a actividades que pongan en riesgo el área de protección del río. Señaló que se debe conservar todo el área del influencia del cordón ecológico, porque sirve de barrera ante posibles inundaciones. El concejal suplente y activista, Federico Morón, denunció que el área desforestada está a cuatro metros del segundo defensivo del cordón ecológico. Indicó que allí no debió construirse la Quinta Municipal, porque eso abrió paso a los negocios en esa zona. Lamentó que no es la única área afectada, porque hay otros sectores con grandes construcciones que atentan contra el cordón ecológico. Por su parte, la Subalcaldía del Distrito 1 con la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT), iniciaron la campaña de reforestación de áreas verdesSembrando el futuro. Este trabajo arrancó en el sector donde se denunció tala de árboles. En esta actividad se pretende plantar 400 plantines de Mara, Tajibo blanco y Roble.
Locales de fotocopiadoras, de trámites municipales, de venta de alimentos y parqueos proliferan en los alrededores de la Quinta Municipal, donde esta semana se denunció la tala de árboles en un predio colindante.