Replegados en instalaciones de la exterminal de buses, los guardias municipales cumplieron este lunes un paro, de 24 horas, para exigir mejores salarios y condiciones para desempeñar sus funciones. Con turnos que se extienden por más de 24 horas, contratos anuales y salarios que oscilan entre los Bs 2.500 y los Bs 2.900, los guardias municipales son los peores pagados en el Gobierno Municipal.
La gota que rebalsó el vaso fue la decisión del alcalde Jhonny Fernández de habilitar el albergue municipal en ambientes que sirven de descanso a los efectivos que están de guardia, aumentado el riesgo de contraer enfermedades. Esto dio pie a que el grupo retome sus pedidos de mejores condiciones, señala la dirigenta de los guardias, Estefanía Calle, quien trabaja hace ocho años con un salario de Bs 2.500. Con ese sueldo lleva el sustento a sus dos hijos, de 10 y 15 años, de quienes es madre y padre.
Señala que cada día que sale a trabajar existe el temor de sufrir alguna lesión en los operativos de control, pero lo que más le quita el sueño es pensar si a fin de año su contrato será renovado.
Respecto a las exigencias, sus compañeros la apoyan cuando afirma que son los que están al frente de los operativos y que muchas veces son recibidos con piedras y palos por comerciantes u otro sector que se resiste al orden.
“En cada cuadrilla hay entre 15 y 20 guardias y a veces la mitad vuelve con golpes y heridas”, dice Calle para ejemplificar el riesgo al que se exponen. Asegura que tienen atención en la Caja Nacional de Salud (CNS), pero no gozan de beneficios sociales.
Sobre el horario laboral, hay grupos que ingresan a las 6:30 y su jornada se extiende hasta las 7:00 o 9:00 del siguiente día, descansan esa jornada y la siguiente, y nuevamente están en su puesto de trabajo, incluyendo sábados y domingos.
Actualmente, hay unos 700 guardias municipales, con las nuevas incorporaciones. La mayoría tiene contratos anuales, con sueldos que van entre los Bs 2.500 y 2.900.
En la escala salarial del Gobierno Municipal figuran en la última categoría, es decir, son los que menos ganan. En la planilla de sueldos, un guardia municipal figura con un salario de Bs 2.932. Los que están en la categoría de gendarme, que es una minoría, tiene un sueldo Bs 3.943.
Están por debajo de un asistente B, de un albañil A, de un carpintero, mecánico, plomero y otros que tienen un salario de Bs 5.235; de un asistente C, de una secretaria IV, de un operador III y de un supervisor que ganan Bs 4.469; y de un auxiliar A, de un albañil B, de un chofer A, de un inspector D y otros que ganan Bs 4.328.
Se encargan de la vigilancia en zonas públicas de la ciudad, como la plaza principal, los parques municipales cerrados y los mercados. También de la custodia en hospitales y en oficinales municipales, pero además hacen el control en espacio público, es decir, están en los distintos operativos que se realizan en la ciudad.
Por eso, también piden otras mejoras, como la dotación de uniformes y el mantenimiento a los vehículos que los transportan a los distintos lugares, donde se requiere de su servicio.
“No solo es el tema del albergue, sino las condiciones de trabajo. Los camiones están con las llantas pelonas, no solo están exponiendo la vida y la integridad de los trabajadores, sino de la ciudadanía”, indican.
El domingo por la noche, el alcalde Fernández inspeccionó el lugar y dio por habilitado el albergue municipal para personas en situación de calle. Mostró las colchonetas, frazadas y hasta al personal de asistencia médica para la atención de los beneficiados. Sin embargo, cuando ya se disponía a retirarse, el burgomaestre fue increpado por los gendarmes que reclamaron su espacio de descanso, que fue usurpado y sus colchonetas arrinconadas. Ley General del Trabajo La representante del sector insiste en que exigen su inclusión en la Ley General del Trabajo, dando así cumplimiento del laudo arbitral que obliga al Gobierno Municipal de Santa Cruz de la Sierra a incorporarlos en dicha ley, para que puedan gozar de beneficios sociales. “Pedimos que se cumpla el laudo arbitral que ganamos en 2021 y fue interpuesto por una acción constitucional por la parte de la Alcaldía, el cual también ganamos. Ellos dijeron que iban a cumplir y hasta ahora nada”, indicó Calle. Luis Chirico, otro de los dirigentes, indicó que, si bien tienen un laudo arbitral ganado, no pensaban movilizarse, pero desde el viernes comenzaron a ser presionados para que desalojen el lugar que tienen para el descanso. “Somos los que menos ganamos y siempre hemos cumplido con nuestra función de dar seguridad. No se olvide señor alcalde que los guardias municipales eran quienes le abrían las puertas de la Alcaldía en la anterior gestión cuando había la orden de cerrarlas”, dijo Chiricos. Lo que dice la Alcaldía Al respecto, el jefe de la Guardia Municipal, Giovanni Cuéllar, señala que el paro no logró afectar las actividades de la guardia municipal, porque las medidas de la dirigencia son apoyadas solo por el 15% de los efectivos. Señala que, así como tienen jornadas laborales de 24 horas, también descansan 48 horas, por lo que al mes solo trabajan diez días. Recalca que antes trabajaban 24 horas, pero descansaban solo 24 horas, lo que ha mejorado. Además, dice que en su jornada laboral tienen un descanso de tres horas al mediodía para el almuerzo. Dice que el salario bordea en promedio los Bs 2.900, pero hay otros que ganan más, de acuerdo con los niveles salariales y, además, se da capacitación para que puedan crecer profesionalmente y aspirar a mejores sueldos; sin embargo, no todos participan de los cursos de capacitación. Presentaron una denuncia El vocero de la Dirección General de Asuntos Jurídicos, Bernardo Montenegro, lamentó las acciones de algunos miembros de la guardia municipal, que asegura son un grupo reducido. Indicó que los guardias tienen un espacio asignado, pero que con “una actitud atropelladora lo único que han hecho es hacer actos reñidos con la ley, por lo que ya se ha sentado una denuncia por los delitos de asociación delictuosa, atentado contra la libertad del trabajo y desobediencia a la autoridad, porque el municipio no va a permitir, peor cuando se trata de un sector vulnerable, que se atropellen los derechos de estas personas de tener un lugar de acogida”, indicó. Dijo que la denuncia fue sentada ante el Ministerio de Público y que ya hay personas identificadas. Además del proceso legal, hay una denuncia en la Dirección de Transparencia que se seguirá por la vía administrativa, que también determinará sanciones.
“El alcalde vino. Sacaron todas las cosas que nos donaron hace tres años y se las pusieron para la gente del albergue, al igual que los otros colchones nuevos que trajeron”, señaló al agregar que hace tiempo que no les dotan ni de ropa de trabajo.
Reconoce que hay necesidades, pero no deben ser un motivo para no trabajar, ya que sus demandas han ido siendo atenidas de forma paulatina.