“Tenemos como 150 niños y solo unos 50 habrán recibido los maletines con útiles de la Alcaldía porque los demás no están registrados, de todos modos, ese material se acaba en menos de tres meses”, explicó Gerásimo Orejuela, sobre las necesidades del Hogar Santa Cruz.
Adicionalmente, estos menores sin documentos tampoco acceden a otros beneficios, como el bono Juancito Pinto, a pesar de que asisten a clases bajo la figura de oyentes.
Según Orejuela, a veces no reconocen como alumnos activos a los oyentes, y ya les pasó con una leche que entregaron, y dice que también con el desayuno escolar, y con otras cosas, que no les llegan comop beneficios.
“Ya hemos mandado cartas, pero ellos responden que se remiten a la estadística del sistema y para no seguir con tanta cosa, buscamos los documentos poco a poco. En una campaña de diciembre, recién llegó a carnetizar el Segip, que carnetizó a 20 niños, pero primero hubo que hacer demandas judiciales para el certificado, etc., es todo un proceso. Además, los valorados no son gratis, pero sí en diciembre el Segip nos dio gratis”, explicó.
Según Orejuela, no recibir el Juancito Pinto perjudica bastante porque con ese dinero resuelven también los útiles no recibidos. “Hacemos campañas, y en vez de pedir juguetes, pedimos mochilas”, contó.
Karina Rocha, coordinadora del Proyecto Don Bosco, que contempla cuatro hogares o centros de acogida, actualmente tiene a unos trece menores sin documentación, de un total de 77.
Dijo que, si bien reciben becas alimenticias y escolares de parte de la Gobernación de Santa Cruz, las exigencias para los estudiantes son constantes.
“El dinero que se recibe por las becas escolares apenas paga un 40 a 50% del material que el niño necesita, pero en el año hay un material que se sigue requiriendo, además el uniforme no lo cubre nadie, así que nos vemos en la obligación de recurrir a campañas y a cartas a los colegios que guardan materiales y que nos donan. O también hay personas que vienen en voluntariados y nos obsequian útiles que pueden reutilizarse y que están en buenas condiciones”, explicó.
Según Claudia Gonzales, de los Hogares Alalay, a finales de 2023 hicieron una campaña de venta de panetones para comprar útiles escolares para esta gestión 2024.
Desde la Dirección Municipal de Educación explicaron que los materiales son para la educación formal y especial, es decir, para inicial y primaria de colegios regulares, y no se contemplan los hogares, pero aclararon que hay muchos niños de hogares infantiles que estudian en colegios cercanos y que ahí sí reciben beneficios los que tienen documentos, pero los que no, quedan exentos porque no están registrados, tampoco acceden al Juancito Pinto.
“Alguna vez hablamos con directores y dijimos que deberían visitar al municipio para ver alguna salvedad, porque en el caso de la alimentación complementaria, que se conoce como desayuno escolar, muchos niños de hogares lo reciben porque los directores los ponen en la lista, pese a que ni siquiera son estudiantes. Eso es algo que tendría que arreglarse”, dijeron.