Ni el cáncer de mama pudo borrarle la sonrisa a la empresaria Ximena Pinto (53).
La propietaria de Comidas Típicas Suárez cuenta la lucha más grande que tuvo que enfrentar para vivir. Hace tres años, la enfermedad llegó a su cuerpo sin invitación, entró, pero su fe y lucha hicieron que salga rápido de su vida. Hoy está completamente sana.
Tuvieron que quitarle las dos mamas, pero ello no impidió que sea feliz. Ella dice lucir las cicatrices como trofeos de una batalla ganada e invita a las mujeres a que se hagan sus chequeos mensuales, ya que todo diagnóstico temprano puede ayudar a vencer el cáncer.
¿Cómo se da cuenta que tenía cáncer? Hace tres años mi vida cambió por completo. Yo soy una mujer activa y sana, nunca me enfermé ni de un resfrío. Un día de aquellos palpé mi seno, me hice un autoexamen y sentí una bolita. Al día siguiente ya estaba haciéndome todos los análisis y fue entonces que me derivaron a la mastóloga. Ella me hizo la punción y salió positivo a cáncer, justo en plena pandemia. A raíz de esto no podía hacerme nada, por la crisis sanitaria, mi seguro me recomendó que me vaya a Chile y así lo hice. Me subí al primer avión y partí. ¿Le sacaron los senos? La primera vez que entré a cirugía me sacaron una mama y para que no quede deforme, me tuvieron que sacar la otra y quedaron iguales. A los 10 días, me enteré de que la otra mama estaba con cáncer, y entré de nuevo al quirófano. Ahí me sacaron las dos mamas completas. ¿Qué fue lo primero que se le pasó por la mente? El hecho de escuchar la palabra cáncer asusta. Siempre fui una persona positiva y esto no me iba a doblegar ni tumbar. No me iba a matar. Con esa fe y fuerzas fui a que me operen. El 10% de la población femenina mundial tiene la posibilidad de tener cáncer, me sentí bendecida, porque fui escogida por el Señor para que le demuestre al mundo, que yo podía salir adelante. A pesar de tener mis cicatrices en los senos me considero una mujer hermosa, luchadora, empoderada y llena de vida. ¿Usó su experiencia de sobreviviente de cáncer como inspiración para otras mujeres? Claro que sí, doy ayuda motivacional con charlas a mujeres que están pasando por lo mismo. Estoy atenta a todas las mujeres que le diagnosticaron cáncer y ahí estoy yo para ayudarlas. ¿Ahora estás sana? En septiembre fui a mi último chequeo. Me dijeron que estaba en perfecto estado, nunca necesité quimios, ni radios porque me lo sacaron a tiempo. Todo diagnóstico a tiempo tiene solución, nadie muere de cáncer en estos tiempos. En mi último viaje a Chile, le dije a mi doctor Chahuán Badir, que tenía que venir a Santa Cruz, para ayudar a las mujeres, cómo le hablaría tanto, que lo convencí y él llegará este 30 de octubre a la ciudad. ¿Dónde hablará su doctor? Gracias a la ayuda de mujeres valientes logramos que se presente en la Udabol, donde dará una charla para 500 personas. Dios me mandó al mejor doctor de todos porque él está llegando con sus propios recursos. ¿Se aferró a Dios? Siempre fui una mujer creyente. Nunca le dije a Dios por qué a mí, yo soy la niña de sus ojos, yo sabía que quería demostrar a través de mí que iba a lograrlo. Ahora está primero Dios, mi familia y mis amigos, sin ellos yo hubiera caído. ¿Cuál es su mensaje para las personas que están luchando contra el cáncer? Soy una mujer bendecida, que, a pesar de todo diagnóstico, les digo que podemos salir adelante. Las mujeres somos tan importantes en el hogar, que nos necesitan en la familia y a pesar de este diagnóstico debemos salir adelante, ahora yo no pierdo ni un minuto y disfruto de mi vida. Háganse sus chequeos una vez al año. Siempre fui una persona positiva y esto no me iba a doblegar, tumbar ni matar” Fui escogida por el Señor para que demuestre que yo podía salir adelante” Todo diagnóstico a tiempo tiene solución. Nadie muere de cáncer en estos tiempos”