La estatal YPFB Andina S.A. analiza conformar una Sociedad Anónima Mixta (SAM) junto a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), con el objetivo de asegurar participación accionaria en actividades hidrocarburíferas del campo Mayaya, ubicado en el bloque Lliquimuni, en el Subandino Norte de Bolivia.
“Hemos firmado un memorando de entendimiento para conformar una SAM. El documento debe ser analizado aún por el Directorio de la compañía para definir las participaciones”, indicó el gerente general de YPFB Andina S.A., Raúl Giraudo, citado en un reporte institucional.
YPFB Corporación invitó a su filial y a otras compañías nacionales e internacionales a integrarse al grupo de inversores del campo Mayaya, luego del hallazgo de la estructura central conocida como Mayaya Centro.
Según Giraudo, “el riesgo geológico es bastante menor para investigar estructuras aledañas dentro del bloque Lliquimuni”, lo que abre oportunidades para nuevas exploraciones en la región.
La estatal boliviana proyecta una inversión inicial de aproximadamente 403 millones de dólares para el desarrollo del Área No Tradicional Lliquimuni, con la intención de ampliar la frontera exploratoria del país. Se prevé que este escenario requiera recursos adicionales para explotar plenamente la nueva cuenca y consolidar la producción de hidrocarburos.
Los estudios sísmicos realizados hasta ahora han permitido identificar “claramente unas cinco o seis estructuras más” dentro del bloque, y se estima que el potencial total de gas a descubrir podría alcanzar los 6 trillones de pies cúbicos (TCF). Giraudo adelantó que se planea ampliar la cobertura sísmica para detectar nuevas estructuras y maximizar el aprovechamiento de los recursos.
El descubrimiento de Mayaya Centro, ubicado en la cuenca Madre de Dios, figura entre los 10 principales hallazgos de petróleo y gas a nivel mundial, según un ranking de S&P Global Commodity Insights. Analistas del sector consideran que la decisión de YPFB de consolidar su participación en la zona envía una señal positiva para atraer inversión extranjera y fortalecer la actividad hidrocarburífera en Bolivia.
Este proyecto se enmarca dentro de la estrategia del Estado boliviano de expandir la exploración en áreas no tradicionales, con el objetivo de garantizar el suministro interno de gas y generar excedentes para la exportación, en un contexto de creciente demanda regional.