La decisión ‘unilateral’ de incrementar el salario mínimo nacional en un 10% y un 5% al salario básico, es una medida estrictamente política y una hábil jugada electoral del presidente Luis Arce que se apresura a asegurar dos aspectos: terminar con las dudas en el MAS para que de una vez sea nombrado de forma oficial como su candidato, y garantizar el respaldo del sector obrero formal, según la lectura de expertos.
Asimismo, la sorpresiva decisión que Arce anunció junto a su aliado político, el dirigente Juan Carlos Huarachi, no fue bien recibida por políticos y precandidatos. Todos coincidieron en que la medida solo profundizará la crisis económica, aumentará la inflación, devaluará más la moneda nacional, ocasionará más desempleo y beneficiará a menos del 20% del sector productivo.
‘Jugada electoral’
La medida de anunciar el incremento salarial horas antes de ser proclamado candidato a la presidencia en La Paz y a dos días de conmemorar el Día del Trabajo, responde a una medida electoral, según el análisis del politólogo Carlos Cordero.
“El presidente ya está en carrera electoral por su reelección y esta medida es sin duda, una táctica electoral, tomando en cuenta que estamos a un día del 1° de Mayo, el presidente se ha adelantado y obviamente los trabajadores asalariados van a festejar el 1° de Mayo y eso compromete la lealtad del voto por lo menos de sector asalariado”, dijo Cordero.
Frente a sus contrincantes, Arce hizo una “hábil jugada política”, según Cordero, porque si los otros precandidatos critican este incremento, se pondrán frente a los trabajadores asalariados que los verán como sus adversarios y si algún empresario no cumple con el incremento, Arce castigará con todo el peso del Estado en su poder a aquel que se resista.
Para el analista Gregorio Lanza, el incremento del nivel salarial anunciado por Arce, “es una medida esencialmente electoral” y un cálculo bien estudiado con sus aliados de la COB y busca sellar dos objetivos:
“Primero busca cerrar las dudas que pudiera haber en algunos sectores del MAS para proclamarlo como candidato. Con las proclamaciones que hace en cada departamento, Arce se está adelantando para evitar que haya cualquier fisura y dudas sobre su repostulación”, dijo Lanza.
El otro objetivo del jefe de Estado es consolidar su relato político de identificarse con los ‘pobres’ o con los sectores más necesitados y que su gobierno trabaja para ellos y cuestiona al sector empresarial que impulsa el retorno del ‘neoliberalismo’.
“Frente al reclamo de los empresarios y el criterio de los candidatos de la oposición va a utilizar ese argumento. Hay una decisión clara de Arce de enfrentarse a la oposición que consolida la línea de Evo Morales que es enfrentarse a los neoliberales”, añadió.
Críticas
Desde la Asamblea Legislativa también hubo críticas al anuncio de Arce y Huarachi. La diputada Luisa Nayar, calificó la medida como demagógica y una imposición del populismo autoritario del gobierno que no beneficia al 80% de los bolivianos que sobrevive en la informalidad, “mientras el MAS destruye a quienes generan empleo y hunde al país en un déficit insostenible”.
El diputado opositor Marcelo Pedrazas, alertó que este nuevo incremento salarial beneficia en gran manera a los exmandatarios que a partir de mayo recibirán un incremento mensual de Bs 2.500 a su renta y un total de 330.000 a año “sin hacer absolutamente nada”.
El analista Andrés Gómez anotó que ese incremento solo beneficiará a dos de cada diez trabajadores porque el resto, es decir, ocho trabajadores no tienen empleo formal, y en realidad no fue un incremento porque “la inflación fue de un 15%, pero el salario subirá apenas el 5%. 10 puntos porcentuales por debajo de la inflación lo que implica una pérdida real del poder adquisitivo”.