A Cochabamba se le decía el granero de Bolivia debido a su gran capacidad y tradición en la producción agrícola y pecuaria. Históricamente, el departamento ha sido un pilar fundamental para la seguridad alimentaria del país, proveyendo una gran variedad de alimentos a otras regiones.En las décadas de 1980 y 1990, las exportaciones del departamento de Cochabamba se caracterizaban por un perfil productivo en transición hacia la manufactura, que actualmente es su principal vocación.De acuerdo al último reporte del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) —con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE)— actualmente el principal producto de exportación es la urea que se produce en la planta de YPFB emplazada en Bulo Bulo. Según el IBCE, en 2024 se exportó un valor de $us 127 millones del producto derivado del gas natural.En segundo lugar, se ubican las ‘formas de oro en bruto’, con $us 87 millones exportados el año pasado; las ‘bananas frescas’ ocupan el tercer lugar, con $us 32 millones exportados; luego el ‘aceite refinado de soya’, con $us 20 millones; ‘minerales de volframio y concentrados’ es el quinto producto, con $us 19 millones y el ‘resto’ (otros productos), con $us 146 millones.En total, fueron 261 productos que exportó Cochabamba en 2024, por un valor de $us 432 millones y los principales países de destino fueron Brasil (23%), Argentina (18%), India (15%), Perú (10%) y China (6%). El resto de los países suma 28%.Balanza comercialEn 2024, la balanza comercial cochabambina fue negativa. Se importaron $us 513 millones y se exportaron $us 432 millones, según el informe del IBCE. A julio de 2025, las importaciones suman $us 305 millones y no se tienen registros de exportaciones.El departamento más golpeadoLos conflictos políticos y sociales, marcados por los constantes bloqueos de carreteras, han afectado duramente a la productividad del departamento de Cochabamba. Estas interrupciones no solo impiden el flujo de materias primas y productos terminados, sino que también generan una inestabilidad que desalienta la inversión y la productividad. La escasez de dólares y combustibles agrava esta situación, ya que eleva los costos de producción y transporte, obligando a muchos productores a reducir sus operaciones o, en el peor de los casos, a cerrar sus negocios. Según reportes no oficiales, Cochabamba acumuló más de 35 días de bloqueos de rutas troncales en lo que va de 2025 y pérdidas de hasta $us 200 millones en el Producto Interno Bruto (PIB) departamental. Los sectores más afectados son la manufactura, el transporte, la construcción y el agropecuario.