El sector del turismo receptivo en Bolivia evaluó de manera positiva el movimiento generado durante el feriado largo de Carnaval, pese a los problemas de conflictividad social y bloqueos registrados a inicios de la gestión, que afectaron la actividad turística, informó la presidenta de la Cámara Nacional de Operadores de Turismo Receptivo de Bolivia (Canotur), María Lourdes Benavides.
La representante del sector señaló que, si bien los conflictos registrados a comienzos de año perjudicaron al turismo, el Carnaval logró dinamizar la actividad, con una importante afluencia de visitantes, principalmente en Oruro, así como en Tarija y Santa Cruz.
“Los bloqueos nos afectaron en demasía al inicio del año, pero aun así hemos tenido muy buena venta y recepción, sobre todo en Oruro. También se ha movido bastante el Carnaval en Tarija y en Santa Cruz, con afluencia local, nacional e incluso internacional, desde los convites”, afirmó Benavides.
La dirigente explicó que este feriado largo se constituye en el segundo de importancia en lo que va del año y representa una señal alentadora para la reactivación gradual del turismo, uno de los sectores más golpeados en los últimos años.
Respecto a las medidas orientadas a mejorar la conectividad, Benavides consideró positiva la declaratoria temporal de algunos aeropuertos como internacionales, aunque señaló que el país debe avanzar hacia una mayor apertura aérea. “Está bien contar con más aeropuertos internacionales. En otros países existen varios aeropuertos de este tipo y eso ayuda a la llegada de más turistas y de nuevas líneas aéreas”, sostuvo.
Indicó que una mayor conectividad aérea permitirá incrementar el flujo de visitantes internacionales, un aspecto clave para la generación de divisas y la recuperación económica del sector turístico. Añadió que aún se gestionan condiciones para atraer más aerolíneas al país.
Desde Canotur se destacó que la llegada de turistas internacionales es fundamental para fortalecer la economía del sector y consolidar a Bolivia como un destino competitivo en la región, por lo que se requiere estabilidad social, mejor conectividad y políticas que incentiven la actividad turística.