La pérdida de soberanía del Estado sobre vastas regiones del país fue uno de los temas más críticos abordados en el foro “Futuro Posible” de Cainco. Durante su intervención, el candidato presidencial por Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, fue consultado por la periodista Amalia Pando sobre cómo recuperar el control en territorios avasallados y ocupados por mafias, narcotráfico y grupos armados ilegales.
Pando detalló casos como el del trópico en Cochabamba, al que se refirió como un territorio fuera del alcance del Estado; el llamado “México Chico” en Potosí; y las más de 70.000 hectáreas tomadas en Santa Cruz, con menciones específicas a Santa Rita, donde las fuerzas del orden son insuficientes y operan con recursos que deben ser financiados por las propias víctimas de los avasallamientos.
Frente a esta situación, Doria Medina fue categórico: “Esa cohabitación con el narcotráfico se acabará el primer día del nuevo gobierno. No podemos permitir que los narcotraficantes caminen como en su casa”.
El candidato señaló que durante los últimos 20 años, el Gobierno ha tolerado y protegido redes ilegales, permitiendo que el crimen organizado se instale en regiones enteras sin presencia efectiva del Estado. Mencionó el caso del uruguayo Sebastián Marset, vinculado al narcotráfico que operaba libremente en Santa Cruz, como muestra de esta permisividad institucional. Doria Medina sostuvo que uno de los pilares de su eventual gobierno será el restablecimiento de la soberanía nacional sobre el territorio y el desmantelamiento de las redes de protección estatal que han permitido el avance del narcotráfico y el avasallamiento de tierras. La pregunta correspondía al eje de Innovación Institucional del foro, en el que también se abordó la pérdida de legitimidad de entidades clave del Estado y la urgencia de recuperar el control democrático sobre las instituciones y el territorio.