Luego de la bochornosa sesión en la Cámara de Diputados, donde el ministro de Hidrocarburos y Energías, Alejandro Gallardo, fue a explicar detalles del contrato de explotación del litio suscrito entre Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) con el consorcio chino CBC, este viernes la autoridad realizó una evaluación de su participación.
Afirmó que “el Órgano Ejecutivo ya cumplió” con su responsabilidad al entregar a la Asamblea Legislativa el proyecto de ley correspondiente, para la instalación de dos plantas industriales de producción de carbonato de litio en el salar de Uyuni.
La noche del jueves, Gallardo fue increpado por algunos diputados y agredido con un vaso de agua durante su exposición. Su intervención duró apenas 10 minutos, pero la sesión se prolongó hasta las primeras horas de este viernes, cuando se declaró cuarto intermedio.
“Nosotros hemos entregado toda la documentación a la Asamblea. Si aprueban o no aprueban el contrato, ya no depende del Órgano Ejecutivo. El Gobierno ha cumplido con entregar el proyecto de ley y hacer gestión. Esa es nuestra labor. No estamos presionando a nadie, solo respondemos consultas técnicas”, aseguró el ministro.
Al mismo tiempo advirtió que si el contrato no se aprueba en esta legislatura, el tema pasará a la próxima gestión. “Si no se aprueba ahora, lo hará la próxima Asamblea. Pero quien pierde no es el Gobierno, sino todos los bolivianos. Porque perderemos inversiones, tecnología, empleos, credibilidad internacional y oportunidades estratégicas”, manifestó.
Gallardo recordó que el proceso se inició en 2021 con una convocatoria internacional. En abril de ese año se presentaron 20 empresas interesadas en desarrollar proyectos de industrialización de litio en Bolivia. Luego de un riguroso proceso de evaluación técnica, financiera y tecnológica, en 2024 se firmaron dos contratos y uno de ellos con el consorcio CBC, siguiendo todos los procedimientos internacionales y administrativos.
La autoridad lamentó que algunos sectores dentro de la Asamblea estén actuando por motivaciones políticas o personales, dejando de lado el análisis técnico. “No generalizo. Hay asambleístas comprometidos con su misión constitucional y con las regiones que representan. Pero también hay otros que solo buscan réditos políticos y no tienen ninguna intención de analizar seriamente la viabilidad del proyecto”, afirmó.
El contrato con CBC contempla la construcción de dos plantas industriales de producción de carbonato de litio en el salar de Uyuni, Potosí. La inversión total asciende a $us 1.030 millones, según el Gobierno, asumidos en su totalidad por CBC bajo su propio riesgo. Se prevé la generación de más de 1.000 empleos directos, un incremento significativo en ingresos fiscales y regalías, y un impulso al desarrollo de programas sociales en salud y educación.