¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Mauricio Zamora: “Vamos a cortar de raíz la práctica del 10% o 15% en las licitaciones”

Martes, 11 de noviembre de 2025 a las 07:27
Zamora es empresario tarijeño vinculado al sector gastronómico

Prioridad. El flamante ministro dijo que Boliviana de Aviación (BoA) es una de sus mayores preocupaciones. Pidió a la población que crean en el nuevo gobierno, porque el país vive un momento “complicado”

En octubre de 2025 fue designado por el entonces presidente electo, Rodrigo Paz, como coordinador general de la comisión de transición. Dice que su designación fue sorpresiva. Es tarijeño, pero radica en Santa Cruz.

Ministro, ¿cómo recibe su designación al frente de Obras Públicas?
La recibo con mucha alegría y también con mucha responsabilidad. Es un voto de confianza del presidente Rodrigo Paz y del vicepresidente y, eso para mí, significa un compromiso enorme. No lo esperaba, fue sorpresivo, pero entendí que en este momento el país necesita que todos demos un paso adelante. Estoy con la predisposición total para trabajar y acompañar este proceso de cambio que se está iniciando. 
¿Qué implica asumir un ministerio tan grande y sensible?
Implica asumir un reto mayúsculo. Estuve a cargo del proceso de transición y conozco la radiografía del Estado, pero Obras Públicas es un ministerio con características propias: maneja grandes licitaciones, contratos sensibles y empresas estratégicas.
Sé que tengo la responsabilidad de ordenar, transparentar y proteger al Estado. Sobre todo, debemos combatir la corrupción, que ha golpeado mucho a esta cartera. 
¿Cuál es el diagnóstico inicial del ministerio?
Es un ministerio con muchas falencias acumuladas. El presidente necesitaba a alguien de absoluta confianza por la magnitud de los recursos y proyectos que se gestionan. Ya nos dio cinco pilares para esta gestión, y quiero destacar uno: la corrupción. Vamos a cortar de raíz la práctica del 10% o 15% que se volvió parte de la cultura de licitaciones. Eso se acaba. No habrá tolerancia. 
¿Cuáles serán sus tareas prioritarias en estas primeras semanas?
Pasaremos de una ‘radiografía’ a una “resonancia magnética”. La radiografía es el diagnóstico general; ahora, ya dentro del Estado, veremos cada detalle con profundidad. Debemos equilibrar tres cosas: ordenar lo heredado, garantizar continuidad donde corresponde y proyectar un futuro moderno. Recibimos un país complicado, con ministerios desorganizados, pero el desafío es mirar hacia adelante. 
¿Su ministerio tiene a su cargo la administración de BoA. ¿Cuál será su enfoque?
BoA es una de mis mayores preocupaciones. Desde que supe de mi designación, pienso en los retrasos, en el mantenimiento y en el impacto que tiene en la vida cotidiana de los bolivianos. Le daré prioridad absoluta. La línea aérea debe convertirse en un instrumento del desarrollo, acorde con la visión del presidente: abrir Bolivia al mundo y que el mundo se abra a Bolivia. 
¿Tiene metas concretas ya definidas?
Sí, pero vamos por etapas. Primero, un ordenamiento interno riguroso. Segundo, auditorías claras en todas las unidades de obra y transporte. Y, tercero, una agenda de trabajo conjunta con los sectores involucrados para entender necesidades reales y no decisiones desde el escritorio. 
¿Cómo se acercará a los sectores y a la ciudadanía?
El presidente y el vicepresidente fueron claros: no nos debemos a ellos, nos debemos al pueblo. Vamos a trabajar con todos los sectores, sin exclusión. Quiero escuchar a transportistas, constructores, trabajadores de BoA, empresarios, juntas vecinales… Mi primer mensaje es anticorrupción: las licitaciones deben ser limpias, sanas y basadas en mérito, no en porcentajes. 
¿Cómo vive el cambio de vida al asumir un cargo nacional?
Es un sacrificio grande. Tengo tres hijas, y vivo entre Santa Cruz y Tarija. Llegué a La Paz con una mochila para esperar los resultados electorales y desde ese día no regresé. La transición fue intensa y pensé volver a mis actividades privadas. Pero cuando Rodrigo me pidió ser ministro, entendí que debía apoyar. No soy solo su hombre de confianza: soy ahora un servidor del pueblo. 
¿Cómo nace su cercanía con Rodrigo Paz?
Son muchos años de amistad. Mi hija mayor es muy amiga de su hija, Elena. Esa confianza personal es positiva, porque garantiza que mi compromiso será aún mayor. No voy a poner en riesgo una amistad de años por malas decisiones. Al contrario, me obliga a actuar con mayor responsabilidad.
¿Prevé reformas o nuevas normativas?
Sí. Primero voy a conformar mi equipo técnico. Pero ya tengo claro que Obras Públicas necesita modernizar procesos, digitalizar trámites y simplificar controles. Traeré reformas. En la transición estuve muy enfocado y por eso mantuve distancia de los medios, pero ahora habrá un trabajo comunicacional abierto. 
¿Qué mensaje le da al país en este nuevo ciclo político?
Que crean en nosotros. No tenemos una varita mágica. El país está en un momento económico y social difícil, pero si trabajamos juntos, vamos a avanzar. Necesitamos que la gente deje de lado la guerra sucia y se sume al esfuerzo. Estamos dejando a nuestras familias para servir a Bolivia.
¿En qué estado reciben al país?
Muy complicado. Este no es un trabajo que pueda hacer un solo ministerio. Hay que coordinar con economía, hidrocarburos, transporte… Esto solo funciona si trabajamos en equipo. Pero tenemos voluntad y energía. 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: