El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, explicó que el Decreto Supremo (DS) 5503 tuvo la virtud de controlar la corrupción en la comercialización de los combustibles que generaba $us 3 millones por día y que, por ese motivo, los grupos dedicados a estos ilícitos giraron su mirada a las garrafas de GLP provocando un desequilibrio en el abastecimiento.
“Gracias al decreto la demanda de diésel disminuyó un 50%, mientras que, de la gasolina es menor en un 15%. Esta medida ha permitido ahorrar unos $us 10 millones al día. Hay un impacto positivo, se controla la corrupción y hay un ahorro fiscal”, sostuvo Medinaceli.
A tiempo de subrayar que, debido a los precios más altos del diésel y la gasolina, las personas dedicadas al contrabando han optado por comercializar las garrafas de GLP que son más baratas en relación a lo que se cobre en Perú.
Este giro ha provocado una sobredemanda de 300.000 toneladas de GLP por día, algo que causo molestia entre la población de las diferentes ciudades del país.
“Uno observa que a partir de la aprobación del Decreto Supremo 5503, evidentemente caen la demanda de los volúmenes de diésel, pero suben los volúmenes de GLP (2:44) en un orden de 300 toneladas por día. Si no hubiese este desvío, la producción actual alcanzaría para la demanda. Entonces, un primer elemento es ese, que vuelcan su mirada estos grupos delincuenciales, hacia el GLP, porque la diferencia de precios es importante. Mientras en Perú se vende a Bs 100 la garrafa, aquí está Bs 22,50”, puntualizó Medinaceli.