En medio de la creciente tensión entre el Gobierno y el sector ganadero por el alza en los precios de la carne, el economista Gonzalo Chávez encendió el debate con un artículo mordaz titulado ¿Son las vacas Made in Bolivia?. En el texto, Chávez desmonta la reciente afirmación de una autoridad gubernamental —a la que evita nombrar “por respeto al ganado”— de que “el precio de la carne no depende del dólar”.
En la víspera el director nacional del INE, Humberto Arandia, aseguró que atribuir el precio de la carne al dólar paralelo no era correcto porque los insumos importados por el sector solo representan un 7% de su estructura de costos.
"¿Ustedes creen que el precio del pasto para el engorde de ganado está definido en dólares? Definitivamente no, dijo la autoridad nacional.
En este contexto, Chávez, con datos concretos, explica por qué la ganadería nacional está estrechamente atada al tipo de cambio: “Si usted cree que el novillo cruceño se alimenta de pura ch’ampa y amor patrio, tenemos malas noticias”, escribió.
Añadió: “Sí, hay pastos locales, pero no dan abasto” y agregó que, desde el maíz para el engorde, los suplementos vitamínicos, los medicamentos y las vacunas, hasta la maquinaria y los paneles solares, Chávez detalla cómo gran parte de los insumos que sostienen la producción de carne en Bolivia son importados.
Incluso el alambre que encierra al ganado —señala— proviene de China o Chile. La cadena productiva, concluye, está tan expuesta al comercio internacional que resulta insostenible negar el impacto de la cotización del dólar en el precio final del producto.
“Por eso, decir que ‘la carne no depende del dólar’ es como decir que la vaca se alimenta de discursos y se vacuna con buenas intenciones”, ironiza.
El artículo de Chávez ofrece una lectura sobre las causas estructurales del alza: “Sí, la vaca nace en Bolivia, pero su ADN, su comida, su salud, su sombra y hasta el alambre que la encierra viene de afuera. No es Made in Bolivia. Es Assembled in Bolivia”.
El texto termina con una recomendación a las autoridades: “Sugerimos que primero pasen por el corral, no por la sala de prensa”.