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Inflación acumulada llega al 18,33% y productores ven inviable mantener sus costos

Viernes, 03 de octubre de 2025 a las 06:16

Por Redacción

El INE reporta una variación mensual de 0,2% en septiembre, la más baja de 2025, pero expertos advierten que los precios de alimentos y servicios siguen presionando el bolsillo de las familias y podrían superar el 20% hacia fin de año, crece la incertidumbre

La inflación mantiene una tendencia ascendente. Hasta septiembre de este año, la inflación acumulada alcanzó el 18,33%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Aunque la variación mensual fue de 0,2%, la más baja registrada en lo que va de 2025, el balance general muestra que el problema persiste y todavía golpea con fuerza a la economía boliviana.

La situación se agrava después de que los sectores empresariales, reunidos en el Comité Multisectorial, advirtieran que sus costos de operación alcanzaron un punto crítico que pone en riesgo la continuidad de la producción, el comercio y el transporte, no solo en la región, sino en todo el país.

 Reporte oficial

Según el INE, aunque el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual moderada de 0,20%, se trata apenas de un respiro técnico tras varios picos inflacionarios del primer semestre. Esto deja un registro acumulado de 18,33%.

El dato evidencia que la desaceleración no alcanza para revertir el impacto en la economía real: los precios de alimentos y servicios básicos continúan en niveles que golpean directamente al consumo de las familias. Un año atrás, en septiembre de 2024, la inflación acumulada era de 5,53%, lo que significa que en solo doce meses el país multiplicó por más de tres su presión inflacionaria.

El informe señala que los productos con mayor incidencia en la subida de precios fueron carne de res sin hueso (2,30%), tomate (12,50%) y almuerzos (1,00%), además de zanahoria y carne de res con hueso. Por el contrario, alimentos básicos como cebolla (-7,87%), arveja verde (-18,24%) y papa (-6,68%) registraron caídas que atenuaron parcialmente la escalada inflacionaria.

En la actualidad, el país enfrenta una escasez estructural de combustibles, que genera largas filas en surtidores; un déficit agudo de divisas, que ha forzado a empresas y ciudadanos a acudir al mercado paralelo de dólares; y un estancamiento productivo que limita la capacidad de respuesta de la oferta interna. A ello se suman los bloqueos políticos de los últimos meses, que interrumpieron la cadena de suministros y exacerbaron la volatilidad de los precios.

El incremento de precios no fue uniforme en todo el país. Trinidad (1,05%), Potosí (0,73%) y Oruro (0,55%) fueron las ciudades con mayor presión inflacionaria, mientras que la Región Metropolitana Kanata (Cochabamba) presentó una leve caída de -0,10%.

En La Paz, el alza fue apenas de 0,07%, y en la Conurbación Santa Cruz llegó al 0,30%. 

Haya una reducción

Para el director nacional INE, Humberto Arandia, informó que la inflación comenzó a mostrar señales de desaceleración y que, de mantenerse las condiciones actuales, podría entrar en terreno negativo en los próximos meses. La autoridad destacó la reducción en el tipo de cambio y el impacto que esto debería tener en los precios de productos importados, aunque cuestionó fuertemente el incremento sostenido de la carne de res.

Detalló la inflación mensual de 0,2%, “muestra que los desequilibrios de oferta” que tuvo el país en meses pasados “se estarían corrigiendo de manera parcial, brindando mejores expectativas para los meses siguientes”, dijo.

Según el INE, la tendencia a la baja responde principalmente a una estabilización en los precios de bienes y servicios que habían mostrado fuertes presiones inflacionarias durante el primer semestre

El funcionario señaló que, con la caída del tipo de cambio, los productos importados como medicamentos, insumos médicos y artículos de cuidado personal deberían registrar una disminución de precios. En este punto recordó que corresponde a los gobiernos municipales reforzar los controles en los mercados para verificar que los costos de venta al consumidor final reflejen esta baja.

El titular del INE cuestionó con dureza la justificación de los ganaderos respecto al encarecimiento de la carne de res. “No existe coherencia técnica para que el precio de la carne siga subiendo. El sector pecuario indicó que el incremento se debía al alza en el tipo de cambio, pero ahora que el tipo de cambio bajó, ¿por qué no baja también el precio de la carne? Ahí hay algo raro”, afirmó.

Análisis

El economista Bruno Sanguino advirtió que, pese a la leve desaceleración reportada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en septiembre, la inflación en Bolivia sigue siendo “altamente peligrosa” y podría superar el 20% hacia fin de año, con impactos directos en el poder adquisitivo de la población y en los niveles de pobreza.

El economista señaló que algunos productos presentaron caídas en sus precios, como la cebolla, vegetales, papa y huevos, debido a ajustes en el consumo y en la producción de las empresas. No obstante, consideró que estas reducciones parciales no compensan el impacto general sobre los bolsillos bolivianos.

Advirtió que factores estacionales, como las compras de fin de año y el pago de aguinaldos, podrían presionar aún más los precios en noviembre y diciembre. “De mantenerse la tendencia actual, es muy probable que la inflación cierre el año por encima del 20%”, afirmó.

El economista Fernando Romero coincidió en que estadísticamente se observa una desaceleración de la inflación en el último trimestre —pues entre julio y septiembre el incremento acumulado fue de solo 1,41 puntos porcentuales—, pero subrayó que el acumulado a septiembre de 2025 es el más alto en casi cuatro décadas.

La inflación acumulada es la más alta desde 1987 a la fecha y la mayor registrada en la era del socialismo en el país. Estadísticamente se puede hablar de desaceleración, pero la sensación en el bolsillo de miles de familias y empresas es totalmente diferente”, advirtió.

Por su parte, en un comunicado el Comité Multisectorial — conformado por varias organizaciones —sostuvo que el alza de gastos en insumos, transporte y energía ha provocado que muchas unidades productivas no puedan seguir funcionando, al tiempo que la escasez de diésel genera largas filas de transportistas y frena el abastecimiento de alimentos y mercancías.

“Hoy miles de familias no logran cubrir lo mínimo (por la inflación) para llevar comida a su mesa, mientras crece la migración de bolivianos al exterior porque aquí ya no encuentran empleo”, señala el documento.

El vicepresidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Yamil Nacif, alertó sobre la gravedad de la situación que atraviesa el sector productivo boliviano.

Nuestra producción, en muchos casos, ni siquiera alcanza para sostener a nuestras familias”, advirtió el productor.

Respecto a la producción de carne, Nacif destacó que el sistema ganadero ha incrementado en un 22% su oferta, garantizando abastecimiento interno, aunque criticó la política de exportaciones: “Bolivia tiene la carne más barata del continente respecto al dólar internacional. Podríamos exportar 100.000 toneladas, pero hoy solo se exportan 40.000, lo que limita los ingresos para la economía nacional”.

 

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