Mientras en Bolivia todavía se debe poner freno a la emergencia sanitaria y se apunta a reencauzar la reactivación económica, el expresidente Evo Morales enfoca sus intervenciones públicas en políticas que dependen del Órgano Ejecutivo, del cual dejó de ser parte cuando renunció a la Presidencia. En esta ocasión planteó un posible pago de doble aguinaldo a los trabajadores este año.
Las declaraciones del ex mandatario cocalero se dan en la previa de la segunda vuelta de las elecciones subnacionales, donde el Movimiento Al Socialismo (MAS) pugna por hacerse con el poder en cuatro departamentos donde habrá votación este domingo. Sus palabras se apoyan en las proyecciones de crecimiento de organismos como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En el ampliado de la Federación Especial de Comunidades Interculturales en San Julián, Morales afirmó que, si se cumple el crecimiento económico previsto por el FMI, habrá segundo aguinaldo para la gestión 2021.
“Hermanos y hermanas, si ese dato que tiene (el) organismo internacional, este año va haber doble aguinaldo, estamos beneficiando a los asalariados, pero los no asalariados, los comerciantes y los transportistas, también se benefician, porque crea movimiento económico”, expresó. En su último balance Perspectivas de la economía mundial, el FMI mejoró sus previsiones sobre América Latina y el Caribe y estimó que los países de la región crecerán al 4,6 % en 2021, cinco décimas más que lo pronosticado en enero, cuando el organismo fijó un aumento del 4,1 % para este año. En el caso de Bolivia, la proyección es del 5,5%. Las palabras de Morales inquietan al sector privado, responsable de hacer efectivo el pago del doble aguinaldo y desde donde insiste en ser incluido en la negociación de un posible incremento salarial. De momento, los empresarios no han sido llamados a la reunión convocada por la Central Obrera Boliviana (COB), que se reunirá el lunes con el Gobierno para tratar este último asunto.
Morales atribuye las previsiones del crecimiento a la gestión del actual presidente Luis Arce Catacora. Además, desde la administración estatal apuntan a que el tropiezo económico del último tiempo se debe la administración del Gobierno transitorio de Jeanine Áñez y no así a la desaceleración económica global que ya se percibía en Bolivia durante el último lustro y que se acentuó con el brote del Covid-19.