El dólar paralelo en Bolivia vivió este domingo una jornada marcada por una ligera alza y posterior estabilización. La divisa comenzó cotizándose en 14,5 bolivianos en el mercado informal, pero con el transcurso de las horas se estabilizó en un rango de 13,63 a 13,70 bolivianos, según el portal especializado dolarboliviahoy.com.
El movimiento se produce en un contexto político y económico delicado: más de 7 millones de bolivianos fueron convocados a las urnas para elegir presidente, diputados y senadores, mientras el país enfrenta una de las peores crisis cambiarias de las últimas décadas.
Desde inicios de 2023, la falta de dólares en el sistema ha empujado a muchos ciudadanos y empresas a buscar divisas en el mercado paralelo, donde el precio suele marcar la referencia real para transacciones comerciales. Desde 2011, el Banco Central mantiene un tipo de cambio fijo de 6,96 bolivianos por dólar, pero en la práctica esa cotización se ha vuelto inaccesible para la mayoría de la población.
La cotización irregular de este domingo refleja la sensibilidad del mercado paralelo ante la coyuntura electoral. Analistas señalan que la incertidumbre política suele acentuar la presión sobre el dólar, mientras que la caída registrada en horas de la tarde podría responder a operaciones de liquidez orientadas a moderar la especulación.
En lo inmediato, el desafío para las nuevas autoridades electas será recuperar la confianza de la población y reducir la dependencia del dólar paralelo, una tarea que se complica mientras persista la escasez de divisas y la falta de medidas estructurales para reactivar la economía del país. Lo cierto es que, al menos por hoy, el dólar paralelo dio un respiro a quienes necesitan acceder a la divisa. Pero la calma es frágil y dependerá no solo de la oferta real de dólares, sino también de la capacidad política para restaurar certidumbre en un país donde la economía se juega, literalmente, en las urnas.