La Cámara de Diputados aprobó el jueves 5 de octubre el Proyecto de Ley 464/22-23, de Modificaciones al Presupuesto General del Estado (PGE) – Gestión 2023 por un total agregado de Bs 6.455 millones y consolidado de Bs 5.421 millones. La ley se remitió al Senado para su correspondiente sanción.
En la oportunidad, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, explicó al pleno que “la idea central es que los municipios y universidades públicas puedan recibir ingresos adicionales, porque podrán mejorar la dinámica de sus actividades económicas, también se fortalece los programas sociales y productivos y se registran recursos para gastos de capital”.
Sin embargo, desde la Gobernación de Santa Cruz, Orlando Saucedo, secretario de Hacienda, dijo que “el Gobierno central nos quiere vender gato por liebre” con la reformulación PGE 2023, “pues se sigue sin atender el problema central que está atravesando el país, pues la disminución en los ingresos por hidrocarburos afecta a las entidades territoriales autónomas y universidades públicas”, expresó.
Según Saucedo, esta disminución se da principalmente por la emisión de notas de crédito fiscal en las recaudaciones impositivas. Explicó que la ley aprobada adiciona recursos y gastos para las entidades del sector público. “Se tiene que mencionar que este incremento representa el 2% del presupuesto agregado y consolidado; y la magnitud no sería significativa para generar un impacto en las dinámicas de las actividades económicas dentro del país”, sostuvo.
Saucedo cuestionó al ministro Montenegro, quien resaltó que los gobiernos municipales y los gobiernos indígenas, originarios y campesinos, están incrementando en 4,65% su presupuesto, mientras que las universidades públicas reciben un incremento de 5,46%. “No aclara cuánto dejarán de percibir por disminución de ingresos en regalías de hidrocarburos, transferencias de IDH e IEHD”, añadió, a tiempo de mencionar que en el caso del presupuesto de la Gobernación de Santa Cruz, en la gestión 2023, ya se espera una disminución de aproximadamente Bs 150 millones del ingreso total presupuestado.
Por su parte, el economista Germán Molina destacó que el incremento al PGE 2023 se debe al incremento de los precios del petróleo -que inciden en los precios del gas de exportación-, la recaudación impositiva y fuentes internas. Estas últimas -dijo- sustituirán la venta de Bonos Soberanos, que estaban programadas por $us 2.000 millones. “Lo más interesante que está sucediendo es por el lado del gasto (corriente). Este presupuesto reformulado es para incrementar el monto en servicios personales, sueldos y salarios. Dicen que son más de 900 millones de bolivianos que se está anunciando para inversión pública, pero no es así; para inversión pública son alrededor de 100 millones, es decir, se va a destinar a salarios casi nueve veces a lo que se está destinando inversión pública”, lamentó. Al mismo tiempo, señaló que “esto nos está dando ya una señal, una característica de cómo sería la particularidad que tendría el futuro Presupuesto 2024, que va a ser de esta manera también, más gasto corriente y menos para gasto en inversión”, agregó Molina.