Se recrudece la escasez de diésel en el país. Según la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur), hay estaciones de servicio que no reciben el combustible desde hace 10 días. Al reclamo de los comercializadores se sumó el transporte pesado, que advirtió con bloqueos y otras medidas de presión más radicales si la situación persiste. En respuesta, la estatal YPFB anunció el arribo de hasta 90 millones de litros para abastecer el mercado interno. Sin embargo, hoy son pocos los que confían en la palabra de la petrolera.
Desde 2024, el país enfrenta una escasez de carburantes que se ha agravado este año. Uno de los principales factores que desató la crisis es la caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN), lo que limitó la capacidad del Estado para acceder a divisas y pagar la importación de combustibles, en un contexto en el que la producción nacional es insuficiente para cubrir la demanda interna.
Quejas
La falta de combustible exaspera a varios sectores. Ayer Carlos Machaca, presidente de la Central Federada de Volqueteros y Maquinarias del Sud, denunció que sus afiliados llevan días esperando en las estaciones de servicio sin poder cargar diésel y advirtió que, si el Gobierno no atiende su demanda, radicalizarán sus medidas de presión.
“Lamentablemente nuestros compañeros están durmiendo tres, cuatro, inclusive hasta cinco días para conseguir diésel. Esto nos preocupa de sobremanera porque ya no se puede contener a las bases. Si se sigue haciendo caso omiso a este voto resolutivo, lamentablemente nosotros vamos a tomar acciones y medidas de hecho”, señaló Machaca a medios de Cochabamba.
En tanto, el representante del transporte pesado internacional, Pedro Quispe, cuestionó los anuncios de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sobre la importación de diésel y aseguró que, pese a la firma de contratos con empresas proveedoras, el sector continúa sin certezas sobre el abastecimiento del carburante.
“Ellos han salido a decir que hay 20 empresas que están trayendo el diésel, que están autorizadas. Para mí es una gran mentira. Las empresas privadas pueden importar para su consumo, no para el pueblo boliviano”, señaló.
YPFB anuncia más buques
En este contexto, el director de Comercialización e Importación de Hidrocarburos de YPFB, Marcos Eduardo Durán, informó que en los primeros días de septiembre se descargarán al menos dos buques en el puerto de Arica, Chile. “Nuestro punto de entrega principal es Arica, es el de mayor volumen y el más económico que tenemos. Tenemos una ventana para la fecha del 7 al 13 de septiembre”, explicó en entrevista con Bolivia Tv. El primer cargamento, previsto para el domingo 7 de septiembre, traerá 45 millones de litros de combustible. Tres días después, se estima el arribo de un segundo buque con volúmenes adicionales. “Esto nos da la seguridad de poder incrementar los volúmenes en lo que es el diésel, especialmente en función de la sobredemanda que enfrentamos”, señaló. Añadió que “el próximo buque a descarga” contiene también otros “45 millones de litros”. Según Durán, el abastecimiento de gasolina en el país se mantiene dentro de la normalidad, mientras que en el caso del diésel se enfrenta una sobredemanda que obliga a realizar esfuerzos adicionales de importación. No obstante, Quispe remarcó que los anuncios oficiales sobre la llegada de cargamentos no generan confianza en el sector. “Dicen que el 7 o el 10 de este mes van a llegar los buques. ¿Qué significa eso? Que esta semana, en 15 o 20 días, no vamos a tener ni diésel ni gasolina”, advirtió. Añadió que la importación de combustibles podría estar siendo absorbida por empresarios privados de países vecinos y no destinada a cubrir la demanda interna. Según la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur) la situación es compleja. Hay estaciones de servicios que pasan hasta 10 días sin combustibles. Susy Dorado, gerente general de la organización, quien denunció la disminución de los cupos de distribución y los retrasos en el suministro de productos. “Hemos venido sufriendo una reducción en los cupos. En los últimos días hemos tenido estaciones de servicio que no han recibido durante diez días el hoy plus, y estaciones en provincias, que son las más afectadas, han estado hasta tres o cuatro días sin suministro”, dijo. La situación, agregó, no solo impacta a las estaciones de servicio, sino también a la población en general, provocando largas filas y malestar entre los usuarios. Asosur pidió a las autoridades para garantizar un flujo constante de combustible, especialmente en las regiones más alejadas, y evitar que la crisis se profundice. Surtidores sin gasolina