Andrés Herrera, estratega de contenido para redes sociales y director de agencia en Kontent Media Group, considera que las redes sociales son un canal de venta poderoso, pero no garantizan por sí solas el éxito de una marca.
“Pueden llevar tus ventas a otro nivel, pero si se descuidan aspectos, como la atención al cliente o la calidad del producto, esa exposición no será sostenible y puede llevarte al fracaso”, señaló.
Para Herrera, conocer al público objetivo permite identificar si el emprendimiento ofrece productos o servicios de fácil o difícil adquisición, y eso, determina qué tipo de contenido se debe crear para atraer y convertir.
“Si produces contenido disperso, sin una estrategia enfocada en ese público, no lograrás cumplir tus objetivos”, señaló.
Más allá de ventas, Herrera subrayó la importancia de construir vínculos reales con la comunidad digital, ya que permite que la marca se posicione de forma más auténtica y que se construya una comunidad activa, tanto en lo emocional como en lo comercial.
Para el experto, la base principal de las redes sociales es distraer, no vender. Según Herrera, el consumidor está cansado de la publicidad directa. “Paradójicamente, mientras menos te enfocas en vender directamente, más logras generar la necesidad de compra en tu audiencia”, enfatizó.
Samuel García, CEO de la agencia de marketing A47 Group, aseguró que conocer al público objetivo es el punto de partida de toda estrategia digital efectiva.
“Si no conectas con tu audiencia, por más contenido que generes, no vas a construir una comunidad”, afirmó. Para él, la creatividad debe surgir del conocimiento profundo del negocio y de su audiencia, para luego traducirse en materiales que informen, eduquen y vendan.
García advirtió que muchos errores comunes en redes sociales parten de una estética descuidada y de la ausencia de una estrategia clara, añadiendo que, no basta con lanzar promociones constantemente:
“Hay que diversificar entre contenido de valor, posicionamiento y venta”, explicó. También recomendó definir al buyer persona a partir de un análisis integral del cliente ideal, lo que permite enfocar mejor los mensajes.
Incluso marcas más “serias”, como bufetes o clínicas, deberían aprovechar las redes sociales. “El marketing es para todos. Un médico puede generar confianza compartiendo casos de éxito o contenido educativo relevante”, concluyó García.
Aliado tecnológico
En el contexto actual, en el que la mayoría de las personas pasan gran parte de su tiempo conectadas, las redes sociales han dejado de ser simples plataformas de entretenimiento para convertirse en canales estratégicos de comunicación y marketing. Para las marcas, tener presencia activa en redes sociales no es una opción, sino una necesidad.
Las redes sociales permiten construir una identidad de marca coherente, humana y cercana. A través de publicaciones visuales, mensajes alineados con los valores de la empresa y respuestas directas a los comentarios de los usuarios, las marcas pueden desarrollar una voz propia que las distinga de la competencia. Esta interacción constante fortalece el vínculo con la audiencia y genera una comunidad leal que se convierte, muchas veces, en promotora espontánea de los productos o servicios.
Otro aspecto es la posibilidad de segmentar el público. Gracias a las herramientas de publicidad y analítica que ofrecen las plataformas sociales, es posible dirigir los mensajes a audiencias específicas según intereses, ubicación, edad y comportamiento. Esto mejora la eficacia de las campañas y optimiza los recursos invertidos.
Además, las redes sociales permiten medir en tiempo real el impacto de cada acción: desde la cantidad de vistas e interacciones hasta el crecimiento de seguidores y las conversiones logradas. Esta retroalimentación inmediata ofrece una gran ventaja para ajustar estrategias rápidamente y maximizar los resultados.
En definitiva, las redes sociales son mucho más que un canal de difusión: son espacios vivos donde las marcas pueden contar su historia, generar confianza, y posicionarse de manera orgánica en la mente del consumidor. Una estrategia sólida en redes no solo contribuye al reconocimiento de marca, sino que también impulsa su crecimiento y sostenibilidad en el tiempo.