María Benavides, presidenta de la Cámara Boliviana de Turismo (Cabotur), recibió como “un balde de agua fría” la decisión de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transporte (ATT) de ajustar las tarifas de los pasajes aéreos en el país.
“La noticia nos cayó como un balde de agua fría, porque estábamos en plena etapa de planificación, sobre todo considerando que este año habrá más feriados largos”, señaló la ejecutiva, al advertir el impacto inmediato de la medida en el sector turístico.
Benavides cuestionó además la justificación del incremento y recordó que el combustible de aviación nunca estuvo subvencionado. “No es una medida justificada, porque el precio del jet fuel siempre se ha pagado a valor internacional y en dólares. Eso no es nuevo para las aerolíneas”, precisó.
Desde Cabotur, la preocupación es clara: el ajuste tarifario no solo encarece los viajes, sino que golpea directamente la planificación turística en un momento clave para la reactivación del sector.
“Definitivamente va a bajar la demanda de boletos aéreos porque será difícil acceder a los mismos. Esto va afectar a las familias, más a las que son numerosas y se tiene que llevar a todos en una ruta aérea”, lamentó.
Ante esta situación intentarán buscar una reunión con el director de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) por la proximidad del feriado largo de Carnaval, que solía incrementar los ingresos por el turismo.