Los esfuerzos del nuevo gobierno boliviano por mejorar la situación económica del país, pueden ser palpables en ciertos sectores, sobre todo en el cambiario y la provisión de combustibles. Sin embargo, para la agencia de calificación crediticia, Fitch Ratings, Bolivia continúa en “riesgo de default o reestructuración”.
Según el documento titulado “Perspectivas de la deuda soberana de América Latina 2026”, del que se hace eco —este jueves— el portal Bloomberg Línea, “Bolivia es el único país de la región que fue degradado en 2025”.
Su nota crediticia se sitúa en “CCC-”, considerada la más baja entre los países calificados de América Latina —incluso por debajo de economías con antecedentes negativos como Argentina o Ecuador, que mantienen “CCC+” como calificación.
Cabe señalar que, en enero, Fitch Ratings bajó de categoría a Bolivia de “CCC” a “CCC-”. Una calificación de “CCC” implica que otorgar crédito al país implica un riesgo sustancial para los financiadores.
Según el documento de Fitch, se advierte que la actual calificación implica “riesgos de default o reestructuración” de la deuda boliviana. “La agencia señala que, aunque —por ahora— no se observa un incumplimiento inminente, el deterioro del “margen de seguridad” pone al país en una situación de elevada vulnerabilidad.
El informe indica que el riesgo país de Bolivia se ubica actualmente en 673 puntos, lo que posiciona a los bonos del país como de los más arriesgados de la región, apenas por detrás de los de Venezuela (11.117 puntos de riesgo país).
“No obstante, el rendimiento soberano de Bolivia tuvo una enorme compresión en 2025, al calor del giro político, dado que las elecciones presidenciales terminaron con 20 años de hegemonía de la izquierda”, puntualizó Bloomberg.
Aunque el presente año ha sido un año con mejoras en las calificaciones soberanas de varios países latinoamericanos —como Aruba, El Salvador, Guatemala y Argentina— Bolivia fue la excepción: su calificación bajó.
Entre los factores que preocupan a Fitch se encuentran los “desafíos severos” que enfrenta el nuevo gobierno para cumplir los próximos vencimientos de deuda, en un contexto regional de inestabilidad.
Al finalizar 2024, el riesgo país boliviano se ubicaba en 2.087 unidades.