La estatal Boliviana de Aviación (BoA) informó este jueves que habilitó una aeronave adicional para reforzar su operación en temporada alta, como parte de un plan de contingencia diseñado para mitigar retrasos y cancelaciones registradas en las últimas semanas.
La medida surge en medio de un escenario financiero complejo, ya que la aerolínea arrastra un déficit de Bs 215 millones y deudas que superan los $us 37 millones.
El gerente general de BoA, Juan José Galvarro, explicó que la compañía está operando por debajo de la capacidad prevista para fin de año. “En esta temporada alta, la previsión era de 13 aeronaves; actualmente hemos recuperado ya una aeronave de corto alcance y estamos con 11. La previsión es que hasta el 15 de diciembre completemos con dos aeronaves más”, afirmó.
Según la actual administración, la anterior gestión programó itinerarios de alta demanda —incluyendo rutas nacionales e internacionales— sin contar con la cantidad de aviones operativos necesarios. En noviembre, BoA llegó a operar con solo ocho aeronaves de las 20 disponibles, lo que derivó en demoras, cancelaciones y reclamos de pasajeros.
Galvarro señaló que el plan de contingencia está orientado precisamente a normalizar esas operaciones. “Estamos haciendo todos los esfuerzos para cumplir los itinerarios y crear nuevos vuelos para atender la demanda”, sostuvo.
De los 20 aviones de la empresa, 18 están en régimen de arrendamiento y únicamente dos son propios. La falta de mantenimiento y de repuestos —según la versión de la gerencia— dejó a la mitad de la flota en tierra. Aun así, BoA continúa pagando el alquiler completo de todas las aeronaves. “Estamos pagando por la totalidad de las aeronaves”, confirmó Galvarro.
A ello se suma el déficit financiero acumulado y la deuda millonaria que BoA debe enfrentar. “Dentro del plan de contingencia estamos trabajando en reducir estas deudas y asegurar la operatividad”, afirmó.
El director ejecutivo de Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol), Jaime Machicao, aseguró que el personal operativo continúa trabajando a plena capacidad para atender a los pasajeros. “Nos debemos al usuario y aunque ya heredamos este problema de la anterior administración, como dice el presidente Rodrigo Paz, no tenemos que ser tranca para que todo fluya”, expresó.
No se privatizará
El miércoles, Galvarro negó que la intención del gobierno sea la privatización de la línea, al contrario, apuntan a la alianza público-privada para mejorar el servicio y la línea actual del Gobierno de Rodrigo Paz es volver eficiente la empresa y devolverle la confianza al usuario.
“Estamos trabajando para proteger a los pasajeros y crear nuevos vuelos; nuestras aeronaves están volando las 24 horas del día para cumplir una demanda que está insatisfecha. Tenemos que cumplir con el pasajero que ya compró su boleto”, aseguró.