El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, informó este jueves a la Comisión de Planificación de la Cámara de Diputados que el Gobierno trabajará un nuevo Presupuesto General del Estado (PGE) 2026 “desde cero”, debido a que el documento heredado de la administración de Luis Arce presenta —según dijo— “inconsistencias técnicas graves” y proyecciones macroeconómicas “fuera de la realidad”.
Espinoza explicó que el presupuesto enviado por el anterior gobierno equivale a una Ley Financiera, que por norma entrará en vigor de forma automática el 1 de enero de 2026 si la Asamblea Legislativa no lo debate antes. Sin embargo, aun entrando en vigencia, funcionará únicamente como un marco provisional hasta febrero, cuando el Ejecutivo presente la reformulación completa.
“Nos dejaron un presupuesto que profundiza la crisis”
“El proceso presupuestario toma entre cuatro y seis meses. Solo las proyecciones macroeconómicas requieren semanas de trabajo. Lo que nos han dejado es un presupuesto mal realizado, con estimaciones irreales y una estructura que profundiza la crisis. Por eso debemos encarar un presupuesto desde cero”, afirmó el ministro al salir de la comisión.
Espinoza señaló que el proyecto del anterior gobierno planteaba un crecimiento del PIB del 1 % y una inflación del 10 %, cuando la economía —dijo— cierra el año con inflación cercana al 21–22 % y crecimiento negativo. También denunció que el 40 % del financiamiento del PGE dependía del Banco Central, lo que calificó como “absolutamente irracional”.
En ese marco, el Ejecutivo solicitó formalmente a la Asamblea autorización para modificar el presupuesto hasta el 28 de febrero de 2026, lo que fue aprobado por la comisión.
Déficit fiscal y reducción del gasto
El ministro reiteró el compromiso del Gobierno de reducir en 30 % el déficit fiscal proyectado en la ley presentada por la gestión de Arce. Dijo que ya se trabaja en la reducción del gasto público, la estabilización macroeconómica y la elaboración de lineamientos presupuestarios que serán enviados a las 585 entidades públicas del país.
“En febrero presentaremos un presupuesto que realmente sea una herramienta de política fiscal y no un documento que maquille cifras o esconda desequilibrios”, aseguró.
¿Qué pasa entre enero y febrero?
Ante la consulta sobre la continuidad de los servicios del Estado, Espinoza garantizó que no habrá interrupciones.
“No se va a cortar ningún pago, ningún servicio de salud, de educación ni de funcionamiento estatal. El gobierno seguirá operando con el presupuesto nominal vigente, mientras trabajamos la reformulación”, aclaró.
Impuestos y relación con regiones
Consultado por la propuesta del presidente Rodrigo Paz de avanzar hacia un modelo fiscal 50-50 con las regiones, el ministro explicó que es un proceso gradual que requerirá modificaciones legales y tributarias. También aseguró que el Gobierno eliminará impuestos “que no generan beneficios para la ciudadanía ni para la economía”, aunque no adelantó cuáles serán los plazos.
Espinoza admitió que la inclusión de Bolivia en la lista gris de Gafilat y la Unión Europea complica el acceso al financiamiento y afecta las operaciones financieras internacionales. Sin embargo, afirmó que el Ejecutivo trabaja en reformas normativas para corregir las observaciones, aunque los procesos de evaluación —dijo— “son anuales”.
Elecciones subnacionales garantizadas
Respecto a la deuda del Estado con el Tribunal Supremo Electoral por el proceso de 2025 y la organización de las elecciones subnacionales de 2026, el ministro aseguró que no existe riesgo presupuestario.
“Estamos cumpliendo con todos los pagos heredados. El presupuesto para las subnacionales está inscrito y también formará parte del nuevo PGE”, indicó.