El sector hotelero de Cochabamba reportó pérdidas económicas por más de 9 millones de bolivianos debido a los bloqueos de caminos que han aislado al departamento por casi dos semanas. La situación ha obligado al cierre temporal e incluso definitivo de varios establecimientos, y pone en riesgo la temporada alta por las vacaciones invernales.
“Hasta ayer (viernes), van 11 días de enclaustramiento. Las pérdidas suman 9 millones de bolivianos y la cadena turística está completamente destruida”, afirmó Tito Navia, presidente de la Cámara Hotelera de Cochabamba, en una entrevista con Bolivia TV.
El dirigente advirtió que dos centros de hospedaje afiliados al gremio cerraron de forma definitiva y varios más lo hicieron temporalmente. El impacto no es solo económico, dijo, sino también social: unos 4.500 trabajadores del sector están en riesgo de perder sus empleos.
“Hemos tenido que negociar con los trabajadores para adelantar vacaciones o dar permisos, buscando evitar despidos, pero la situación es crítica”, señaló Navia.
Si bien la ruta al occidente fue reabierta recientemente, los bloqueos hacia el oriente —particularmente a Santa Cruz— continúan, lo que afecta el flujo de turistas nacionales. Según la Cámara, el 80% de los visitantes que llegan a Cochabamba en temporada alta provienen del oriente del país.
“Lo que más nos preocupa es que estamos cerca de las vacaciones de medio año, una fecha clave para nuestra recuperación. Pero si los bloqueos persisten, muchas reservas podrían cancelarse”, alertó Navia.
El representante también expresó preocupación por la imagen internacional del país. “Lo que ocurre en Bolivia se difunde fuera, y muchos turistas extranjeros simplemente descartan venir cuando ven este tipo de noticias”, lamentó.
El sector turístico boliviano, que aún no se recupera del impacto de la pandemia y los conflictos políticos de años anteriores, enfrenta así un nuevo golpe que amenaza su estabilidad a corto y mediano plazo.