Mediante dos comunicados, la Asociación Nacional de Pilotos Aviadores de Bolivia y la Confederación Sindical de Trabajadores Ferroviarios, LAB, Aasana y Jubilados de Ferroviarios, rechazaron el retorno de Celier Arispe como director ejecutivo de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). Arispe, militar de profesión, fue comandante de la Fuerza Aérea entre 2015 y 2017. Durante los años 2018 y 2019 fue director de la DGAC, su gestión estuvo envuelta en la polémica luego de que fuera acusado de favorecer con contratos millonarios a la empresa de su esposa, cuando era comandante de la FAB, y director de la entidad aeronáutica Incluso fue imputado por el delito de uso indebido de influencias y otros delitos, que actualmente siguen abiertos. Arispe es resistido por los pilotos comerciales que aseguraron que su retorno significa el retroceso del servicio aéreo de la DGAC, que, según el sector, fue excesivamente burocratizado. Además, exigen que el cargo recaiga en alguien con experiencia y no en un militar.