Organizaciones humanitarias advirtieron este sábado (16.09.2023) del creciente riesgo de propagación de enfermedades tras las inundaciones que esta semana dejaron miles de muertos y desaparecidos en la ciudad de Derna (este de Libia), donde las esperanzas de encontrar supervivientes se agotan y reina la confusión sobre la cifra de fallecidos en la catástrofe.
La tromba de agua generada por la tormenta Daniel que golpeó el fin de semana pasado la ciudad de Derna, a orillas del Mediterráneo, reventó dos represas y provocó una riada fulgurante que arrasó con todo a su paso. La crecida, comparable a un tsunami de varios metros, dejó un paisaje de desolación, con gran parte de la ciudad arrasada como si se hubiera producido un fuerte sismo.
Altos funcionarios de la autoridad que controla la zona oriental de Libia -que no es el gobierno reconocido por la ONU- han dado balances contradictorios. Othman Abdeljalil, el jefe de la cartera de Salud del gobierno del este, reportó 3.166 fallecidos en un balance emitido en la noche del viernes, que incluyó a 101 víctimas fatales encontradas durante la jornada. Mientras, la OMS señaló que "se encontraron y fueron identificados los cadáveres de 3.958 personas.