Persisten los problemas de abastecimiento de combustibles, en especial diésel, en la ciudad de Santa Cruz. En un recorrido realizado por el equipo fotográfico de EL DEBER, se pudo constatar largas filas de camiones pesados y buses esperando su turno para abastecerse de carburantes.
La situación es preocupante porque antes las colas eran en la refinería de Palmasola, donde los camiones cisternas llegaban a proveerse de combustible, y no en las estaciones de servicios que comercializan combustible al público.