El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, del 1 al 22 del presente mes, pagó Renta Dignidad, Canasta Familiar y Bono Familia a 2.148.812 beneficiarios del país. Del total, 507.018 tocan a pagos por concepto de Canasta Familiar -personas de la tercera edad que no perciben jubilación-, 767.505 pagos al Bono Familia -nivel secundaria y de segundo a sexto de primaria- y 874.289 pagos corresponden a Renta Dignidad.
En términos de recursos movilizados para el pago de los bonos mencionados, un boletín informativo del ministerio desgrana que se desembolsaron Bs 891.973.600. En una entrevista televisiva transmitida por una red de alcance nacional, el viceministro de Tesoro y Crédito Público, Carlos Schlink, mencionó que hasta el miércoles se registraron alrededor de 2.150.000 pagos a beneficiarios de los bonos incluidos en el paquete de medidas económicas aprobadas por el Gobierno. Schlinck aludió que el miércoles se alcanzó la mayor cantidad de pagos de bonos -253.000 personas- y que la atención al universo de beneficiarios es regular gracias al trabajo conjunto que llevan a cabo con los operadores de intermediación del sistema financiero nacional. “El Bono Familia tiene un universo aproximado de 3,2 millones de personas y hasta ahora abarcamos a 767.500. Estamos hablando de que faltan aproximadamente 2,6 millones de personas por cobrar”, indicó el viceministro. Al ser consultado con respecto al compromiso de apoyo a las empresas por parte del Gobierno, Schlink refirió que el Viceministerio de Pensiones, la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) están trabajando en la reglamentación de los programas de ayuda a los salarios y de apoyo a la sostenibilidad del empleo. Cree que hasta fin de este mes o primeros días de mayo finalizará este trabajo. El expresidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, José Alberti, destacó la rapidez del Gobierno para inyectar liquidez a las familias con el fin de dinamizar la demanda y así contener la falta de ingresos en un periodo de crisis sanitaria. “Es una política de transferencia destacable a través de un canal financiero que denota transparencia y estamos seguros de llegar a las familias más vulnerables alineadas en el bono Canasta Familia que no reciben ninguna renta ni tienen empleo”, puntualizó.