La Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco), ve con preocupación la actuación parlamentaria del Movimiento al Socialismo (MAS) que rechazó el crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobado en abril, por $us 327 millones, además de otros créditos pendientes de aprobación, para impulsar la reactivación económica y fortalecer la lucha contra el Covid-19.
Caboco cree que estas acciones, no solo ponen en riesgo a la población boliviana, por la emergencia de salud, sino también a los diferentes sectores productivos que luchan por reactivar sus actividades económicas; en particular la construcción, que afronta una aguda desaceleración desde antes de la pandemia. En 2019 el sector registró un crecimiento de 1,91%, lo que deducen es una señal clara de la crisis. Según el directorio de Caboco, el Gobierno y las entidades subnacionales requieren $us 350 millones para pagar las deudas de proyectos terminadosy un monto similar o mayor para reactivar la ejecución de obras públicas y privadas y elevar la inversión en la infraestructura requerida en el país. No se entiende cuáles son los motivos para quienes nos representan en el parlamento, se nieguen a viabilizar recursos que permitan reactivar la economía, pretendiendo de este modo llevar a los sector a una crisis inevitable, que provoque el cierre de las empresas, incremente el desempleo y se desentiendan de la gravedad de la situación de salud del país, reflexiona Caboco. Los constructores dan cuenta que la el bloqueo parlamentario pone en riesgo al sector constructor y se constituye en una amenaza para más de 1 millón de trabajadores, proveedores de suministros de la construcción y familias que dependen de este sector. La aparición en Bolivia del Covid-19, en marzo de este año, y las medidas de aislamiento social para contener el número de contagios, según la Caboco, han paralizado la totalidad de las obras y emprendimientos de la construcción. (17 JUN 2020)