Perú lucha contra la segunda ola de la pandemia con brigadas médicas nocturnas que recorren barrios populares de Lima para evaluar a enfermos de Covid-19 y realizan pruebas de descarte ante el perturbador incremento de decesos y contagios en las últimas semanas.
Vestidos con equipos de bioseguridad, las brigadas, compuestas de un médico y una enfermera, toman muestras, diagnostican y medican a los pacientes en sus precarias viviendas para evitar que estos lleguen a los hospitales que se encuentran colapsados.
La segunda ola golpea sin pausa a Lima desde inicios de enero, cuando luego de las fiestas navideñas y fin de año los contagios diarios subieron y pasaron de un millar a más de cinco mil, y las muertes se dispararon de un promedio de 40 diarias a más de un centenar.
"Salimos las 24 horas técnicamente porque al paciente lo puedes tener mal en cualquier momento, no sabemos cuándo se va dar el Covid-19, dijo a la AFP el médico Alexander Bravo, quien lidera una de las cinco brigadas nocturnas que durante doce horas recorren siete distritos de Lima.
La cantidad de pacientes se está incrementando totalmente, la película se está repitiendo. Salimos al campo con el miedo de contagiarnos, manifestó Bravo, de 36 años.
Algunos de los enfermos que evalúan se encuentran conectados a un cilindro de oxígeno medicinal, señal inequívoca de que sus pulmones están afectados.
Tras la visita, los pacientes que están en fase inicial del Covid-19 reciben ivermectina y paracetamol.
La verdad no es bonito pasar estos momentos, es un mal bastante antipático, bastante malo, es silencioso y te trabaja por dentro y hace preocupar mucho a la familia, dijo a la AFP Joaquín Rodolfo Pardavé, recostado en una cama de su vivienda en el populoso distrito limeño de Ate.
Las visitas se realizan en siete distritos del este de la capital peruana, donde 112.500 personas se contagiaron y 7.700 fallecieron por el virus desde que hace 10 meses empezó la pandemia, según cifras del Ministerio de Salud.