Yamile creyó que esa tos molesta, la fatiga, los silbidos y el dolor opresivo en el pecho eran cosa del pasado, pero hace algunos días viajó a Santiago de Chiquitos y el humo que llega de la zona de los incendios la hizo ‘escapar’ de allí casi de inmediato porque los malestares reaparecieron.
“No podía respirar, era una fatiga terrible”, cuenta la joven que tuvo covid-19 el año pasado y quedó con asma. Recuperarse de las secuelas respiratorias le tomó varios meses, pero ahora nuevamente ha vuelto a usar inhaladores para el asma y a tomar antigripales para descongestionar las vías respiratorias.
Su médico cree que el problema puede estar relacionado con las condiciones climatológicas que afectan a la región, porque ha bajado la calidad del aire debido a la humareda. En estas condiciones, las alergias y males respiratorios cobran fuerza y también se acentúan o resurgen las secuelas del covid-19.
Precisamente por eso, el alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Jhonny Fernández, desplegó brigadas médicas hasta la zona de incendios para apoyar en la atención médica a pobladores que están empezando a presentar distintos males a consecuencia del humo.
El gerente de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Carlos Hurtado, asegura que el clima y las condiciones climatológicas son factores que pueden desencadenar las afecciones respiratorias o acentuar las secuelas del covid-19.
“Evidentemente los cambios de clima encuentran al epitelio respiratorio debilitado debido al covid-19, que aún no se recupera a veces hasta los seis meses después y, por ello, vuelve a haber un proceso respiratorio, que produce tos, una sensación de opresión del pecho y falta de aire”, manifiesta la autoridad sanitaria.
De hecho, un estudio realizado por el Instituto Cruceño de Estadística (ICE), de la Gobernación, muestra que el 41,4 por ciento de pacientes adolece como síntomas y secuelas principales del covid-19 el síndrome gripal, las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) y la bronquitis.
A esto se suma que el 4,1 por ciento sufre por las Infecciones Respiratorias Agudas Graves (IRAG) y neumonías; 3,3 por ciento padece IRA y síndrome gripal; 0,4% por ciento de IRAG; 0,2 por ciento de neumonía; y 0,1 por ciento de bronquitis.
Las cifras muestran el padecimiento de la neumonía covid-19, en pacientes que cursan la enfermedad, pero luego de vencer al virus, continúan con secuelas tras meses de superar la fase aguda de este mal.
NIÑOS
En el caso de los niños, los males respiratorios agudos aparecen en la época de frío y los que se complican llegan hasta los centros hospitalarios. Milka Cáceres, jefa de Emergencias del hospital de niños, señala que en el mes de junio se registraron casos de rinofaringitis y faringoamigdalitis.
Cáceres refiere que las patologías de los resfríos comunes se atienden mayormente en los centros de primer y segundo nivel, pero las complicaciones como las neumonías, llegan a las emergencias del hospital de niños.
También se ha registrado una subida de niños menores de seis meses con patologías virales de vías respiratorias que han llegado a requerir la ventilación mecánica, lo que es atribuible al virus sincicial respiratorio, principalmente la bronquiolitis (que afecta a todo el árbol bronquial y se debe generalmente a procesos virales). En el momento en que se dan los cambios bruscos de temperatura es donde más se presentan los problemas respiratorios.
Como recomendación, la profesional aconseja que los niños tengan una dieta balanceada con frutas y verduras. Es importante consumir frutas de la temporada. Hay que beber bastante líquido para cuidar su hidratación y también tienen que estar al día en las vacunas, contemplando la del virus de la influenza.
En la temporada de la pandemia, donde los niños y adultos viven el encierro, es importante hacer ejercicio en casa. Los ejercicios actúan como un mecanismo para que aumente el sistema inmunitario, por eso es necesario que los niños hagan actividades que activen el cuerpo.
Los que viven en departamentos o espacios de alquiler donde no pueden correr, lo recomendable es buscar un horario donde no haya mucha afluencia en los parques y hacer una caminata.
LAS SECUELAS La revista Clinical Medicine de Lancet públicó un estudio realizado por especialistas de la University College de Londres, en el que detectaron 203 síntomas que afectan al paciente con covid-19, pero también siguen afectando después de más de siete meses. Los especialistas estudiaron a 3.762 personas en 56 países, tras observar que pacientes que habían atravesado la enfermedad presentaban signos y síntomas de lo que luego dieron en llamar covid prolongado, síndrome poscovid. “También medimos la fatiga mediante la escala de evaluación de fatiga. Y el retorno a la línea de base y el estado laboral”, indicaron los investigadores. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) recuerda que el pulmón es el órgano más afectado por el covid-19 y que después puede sufrir secuelas que afecten la función pulmonar. Las principales secuelas del covid-19 que se han observado hasta ahora en el pulmón son las alteraciones de la función pulmonar y alteraciones intersticiales pulmonares que se presentan más allá del episodio agudo de la enfermedad. “Hay pacientes que superan las complicaciones del covid, incluyendo la neumonía, de forma satisfactoria. Su función respiratoria y la morfología del pulmón son completamente normales y regresan a una situación normal, sin limitaciones. Pero en otros, a medio plazo, la enfermedad se manifiesta con alteraciones en las pruebas de imagen, que se caracterizan por patrones de atelectasias y vidrio deslustrado, sugestivas de afectación intersticial”, informa el doctor Francisco García Río, neumólogo y miembro del Área de Técnicas y Trasplantes de Separ. Las autoridades sanitarias informaron que en nuestro medio los padecimientos respiratorios, como dolor opresivo en el pecho, fatiga, dolor de espalda y tos, son algunas dolencias que persisten en pacientes que han enfrentado el coronavirus.
“En este estudio cuantificamos la duración de la enfermedad, así como la prevalencia de los síntomas, el curso temporal de probabilidad, la gravedad, el recuento, el tiempo de aparición y la agrupación temporal”, detallaron los investigadores entre las conclusiones publicadas.