En Blooming no hay espacio para el descanso. Mientras la ciudad vive el Carnaval, el plantel celeste mantendrá su rutina de entrenamientos sin interrupciones. La determinación responde al objetivo de sostener el ritmo competitivo en un momento clave de la temporada.
El entrenador Mauricio Soria ha sido claro: no quiere distracciones. Su prioridad es que el equipo alcance su mejor versión futbolística y llegue en plenitud al próximo compromiso oficial, programado para este sábado frente a Independiente Petrolero, por la revancha de los cuartos de final del torneo de verano.
La Academia llega con ventaja tras el contundente 5-0 conseguido en el partido de ida. Sin embargo, el cuerpo técnico apuesta por mantener la intensidad y la concentración, evitando cualquier exceso de confianza que pueda comprometer la clasificación.
Las prácticas se desarrollan en la sede del club, donde el plantel afina aspectos tácticos y físicos. El mensaje es claro: el equipo debe sostener la solidez mostrada en el primer encuentro y consolidar una identidad que le permita competir en todos los frentes.
Aunque el desafío inmediato es Independiente, el foco principal está puesto en el playoff de la Copa Sudamericana. El 4 de marzo, Blooming recibirá en el estadio Tahuichi a San Antonio Bulo Bulo, en un duelo decisivo por el pase a la fase de grupos.
El ganador de ese encuentro no solo avanzará en el torneo continental, sino que también asegurará un importante ingreso económico, vital para la planificación institucional de la temporada. Por ello, cada sesión de entrenamiento se asume como una final anticipada.
En cuanto al parte médico, no se registran bajas por lesión y todos los jugadores están a disposición del entrenador. La única ausencia sigue siendo la de Marc Enoumba, quien evoluciona favorablemente tras una cirugía de meniscos y podría reintegrarse a los trabajos grupales el 29 de febrero. Blooming, mientras tanto, no se detiene.