El exministro de la presidencia durante el periodo transitorio de Jeanine Áñez, Yerko Núñez, compartió una carta en la que se declara "perseguido político de Evo Morales. Núñez desliza que se encuentra en la clandestinidad debido a la desmedida persecución política que ha instaurado nuevamente Evo Morales.
En el comunicado, que puede leerse en la cuenta de Twitter de la exautoridad, Núñez considera que es Morales quien está gobernando el país mediante Luis Arce Catacora. Junto al exmandatario, también vincula a Juan Ramón Quintana como parte dequienes están sembrando nuevamente odio y división entre los bolivianos.
Núñez denuncia que la persecución a los opositores demuestra la utilización política de las instituciones judiciales y fiscales violando el principio, derecho y garantía constitucional del debido proceso. Reclama por los abusos cometidos en el allanamiento de la casa de su madre, una mujer de 77 años que se recupera del Covid-19, donde se recurre a armamento letal para amedrentar a su familia.
Califica los operativos como acciones grotestas y violatorias de los derechos humanos, que han sido instruidas por el Ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo y el comandante de la Policía, Jhonny Aguilera.
En la carta difundida por Núñez se califica como viles e ilusorias falacias los intentos de justificar un supuesto golpe de Estado. El exministro reitera que la salida del expresidente Morales se debió a un mega fraude producido por el MAS y sus vocales electorales.
Núñez avala que la sucesión constitucional es una verdad irrefutable que hoy quiere ser empañada por el MAS. Afirma que la presidencia del país recayó en ella (Áñez) y tuvo que conducir un país en una aguda crisis. En referencia al papel que desempeñan las organizaciones internacionales como la ONU, la OEA y la UE, expresa su esperanza de que puedan defender el respeto a los derechos fundamentales de los perseguidos políticos en Bolivia. Finalmente, agradece el apoyo de los comités cívicos y del pueblo boliviano a quienes solicita que resistan nuevamente a la tiranía.