El proceso electoral en Bolivia estuvo marcado por la persistencia de la desinformación y el proselitismo en redes sociales, que continuaron incluso durante el silencio electoral, periodo en el que se prohíbe la propaganda proselitista. Expertos coinciden con el órgano electoral de que lamentablemente no existe una normativa que regule esto y apunte a cumplir con la finalidad del silencio electoral.
La jefa editora de Bolivia Verifica, Patricia Cusicanqui, señaló que no se puede decir que los que incumplieron fueron los candidatos o los partidos sino sus allegados.
“El silencio electoral se aplica para la propaganda emitida por las organizaciones políticas y sus candidatos. Es decir, que son las organizaciones políticas y sus candidatos quienes no deben ni pueden compartir propaganda, ni hacer proselitismo. El problema que está sucediendo con las redes sociales es que desde cuentas afines, desde cuentas simpatizantes, desde cuentas de apoyo de los candidatos, se sigue compartiendo publicidad pagada en algunos casos y en otros se sigue llamando a votar a favor de la candidatura”, apuntó.
Desde la Fundación Internet Bolivia, el oficial de economía digital Hugo Miranda coincidió en que las redes sociales fueron el escenario principal de la desinformación y la propaganda encubierta e indicó que la ausencia de control sobre esto revela la debilidad de los mecanismos de fiscalización digital. “Las redes sociales no están reguladas en Bolivia, pero el Tribunal Supremo Electoral que regula específicamente en este tiempo las elecciones podrían haber hecho algo más en este tema. La publicidad que está saliendo, no es específicamente de los candidatos, sino de terceras personas que están pagando esto. Entonces creo que sale un poco del reglamento que tendría en este momento el Órgano Electoral. La guerra sucia continúa. Vi bastante guerra sucia en Facebook, en TikTok y sobre todo en WhatsApp”, indica. Para Miranda, la ausencia de sanciones a quienes incurran en desinformación permite que este fenómeno se expanda sin freno. “¿Usted conoce a alguna persona que se haya sancionado por el tema de desinformación? No. ¿En todo este tiempo, en todos estos años? No. Ese es el problema. Conozco gente, funcionarios públicos, que a través de medios de comunicación o redes desinforma, pero nunca se le ha hecho nada contra esa persona. Si no hay sanciones pues no se puede hacer mucho sobre el tema de desinformación”, subrayó.