Cuando pensamos en una forma de variar nuestra alimentación, uno de los consejos más mencionados es acerca de añadir más color a nuestros platos. Algo tan simple como añadir frutas y verduras de distintos colores podría representar un gran impacto positivo en nuestra salud.
De hecho, las frutas y verduras de colores más vibrantes y llamativos son las más ricas en vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes. Algo muy interesante, teniendo en cuenta que según el plato del buen comer, estas deberían ocupar las tres cuartas partes del plato. Pero, ¿qué significa cada color?
Anaranjado y amarillo: Estos colores están relacionados con la energía y la alegría, la mayoría de alimentos que incluyen son cítricos, como la naranja, mandarina, el pomelo o los limones. También incluyen vegetales como la zanahoria o la calabaza. Contienen mucha vitamina A, vitamina C y potasio. Son buenos para mejorar el sistema inmune.
Verde: Este color inspira frescura y está relacionado con lo saludable. En esta categoría se encuentran la mayoría de las verduras. Los alimentos de este color contienen vitamina K, potasio, son buenos para la digestión gracias a su fibra y los de hojas más oscuras poseen mayor cantidad de antioxidantes.
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