La empresa urbanizadora Kay Wasiy ha revolucionado su relación con los clientes a través de su campaña empresarial “LOTEngo con Kay Wasiy”, una iniciativa que combina promociones comerciales con incentivos directos e inmediatos. La estrategia, basada en sorteos con premios en efectivo y electrodomésticos, ha logrado una conexión más humana y cercana con sus compradores, al tiempo que ha consolidado la credibilidad de la marca.
Desde el inicio de la campaña, los sorteos han captado gran atención del público, especialmente por la rapidez en la entrega de premios. “La gente salía de nuestras oficinas con su televisor, cocina o freezer en mano. Era algo inmediato, sin papeleos. Eso generó un efecto contagio entre otros posibles compradores”, destacan desde la empresa.
El último sorteo de esta campaña se realizará el martes 1 de julio, con una premiación final el 22 de julio, que incluye cinco premios de Bs 2.000, uno de Bs 10.000 y un lote de terreno como gran incentivo.
Además de fidelizar clientes, la campaña ha sido una herramienta poderosa para atraer a nuevos compradores. “Nuestro mayor valor hoy es la credibilidad”, aseguran desde Kay Wasiy, al explicar que muchos de sus clientes llegan referidos por amigos o familiares satisfechos. La empresa también ha tenido presencia en medios y ferias regionales, con gran aceptación incluso en departamentos fuera de Santa Cruz.
En paralelo, Kay Wasiy continúa desarrollando siete proyectos urbanísticos ubicados en la zona este del departamento, con accesos estratégicos y servicios como parques, canchas, ciclovías y, sobre todo, seguridad jurídica garantizada, lo que representa uno de los principales diferenciadores de la empresa.
Lo que viene promete aún más: una nueva campaña está en diseño, con mejoras en incentivos y mayor alcance. “Estamos escuchando lo que el cliente siente, lo que necesita. Se vienen sorpresas que superarán la campaña actual”, afirman desde la firma.
Entre las historias más emotivas surgidas de la campaña, destacan las de ganadores que usaron su premio para avanzar en la construcción de su vivienda. “Hacer realidad el sueño de una casa propia no tiene precio”, concluyen.