El proyecto Carrizal, una represa que se construiría entre los ríos Camblaya y Pilaya, afluentes del Pilcomayo, es una alternativa para frenar la contaminación minera en el río, afectado desde hace décadas por la actividad minera en Potosí.
El ingeniero civil con especialidad en hidrología, Alfonso Vacaflores Ayo, explicó que la represa, de 1.300 hectómetros, contribuiría a la mitigación de la contaminación del Pilcomayo, reteniendo sedimentos y la contaminación minera que existe en la época de estiaje será eliminada por dilución.
Vacaflores aseguró que su construcción beneficiaría a Argentina y Paraguay debido a que con la represa se disminuirá considerablemente el arrastre de la contaminación minera y sedimentación hacia territorio de ambos países vecinos.
El Pilcomayo recibe agua contaminada proveniente de los ríos San Juan del Oro y Tumusla (Potosí), donde en sus cabeceras existe una intensa actividad minera que incumplen con las leyes ambientales vigentes en el país.
El proyecto Carrizal abarca una zona, sin asentamientos humanos, y las afectaciones son prácticamente inexistentes. El experto descartó también que afecte al Cañón del Pilaya, considerado como un atractivo turístico de Bolivia.
La presa está localizada en el río Camblaya y no se tocará en absoluto al Cañón. El aprovechamiento hidroeléctrico es mediante un túnel de 26 kilómetros que atraviesa todo ese sector de la montaña y no va causar ningún daño ecológico, El Cañón del Pilaya siempre existirá, aclaró.
Actualmente el proyecto Carrizal está estancado y no se iniciaron las obras, a pesar de tener el diseño final concluido y la Ley 786 aprobada en 2016 que autoriza su ejecución a partir del 2020 con un costo de $us 1.000 millones.
A esto se suma la Ley 462 de 2013 que declara como prioridad nacional y departamental.
En el gobierno de Evo Morales se impulsó el diseño final que se adjudicó a un consorcio integrado por las consultoras TYPSA de España, Engecrps Engenharia de Brasil y Aguilar & Asociados de Bolivia.
El excivico y poblador de Paicho, Gustavo Rodríguez dijo que el proyecto Carrizal es una opción para abastecer con energía eléctrica ante la posibilidad de que surjan inconvenientes en la generación en un futuro inmediato en Bolivia.
Hay que entender que su implementación se habla de ocho a diez años, que en ese periodo el calentamiento global va a cambiar bastante. Además, el proyecto va generar riego y cambiará el microclima en la zona de influencia porque se puede trasvasar agua hacia poblados aledaños, como Villa Abecia, Tomayapo, Paicho y Culpina para producción agrícola, mencionó.