Al menos 20 barrios de la capital tarijeña se abastecen de agua potable por carros cisternas, tras quedarse sin el suministro domiciliario debido a la rotura de una tubería de 16 pulgadas por el colapso de la fundación central del puente San Martín.
Los vecinos se ven obligados a salir de sus casas con las medidas de bioseguridad para abastecerse en base a un cronograma de distribución que estableció la Cooperativa de Agua Potable y Alcantarillado de Tarija (Cosaalt), en la primera jornada de los cinco días del encapsulamiento. Sin embargo, las filas en los vecindarios afectados se evidenciaron desde la noche del martes, en procura de acceder al líquido vital. La distribución de agua por carros cisternas se mantendrá hasta la reposición de la tubería de 16 pulgadas que estiman estará concluida en unos 4 días. El gerente de Cosaalt, José Luis Patiño, dijo a EL DEBER que se está haciendo todo lo posible para reparar la tubería en menos tiempo y se restablezca el suministro de agua potable a los barrios afectados. “No sólo es cambiar la tubería de 16 pulgadas, hay que cambiar de ubicación y provisionalmente por encima del puente San Martín, eso lleva su tiempo”, explicó Patiño. Al anunciar que los servicios de energía eléctrica y gas domiciliario serán cubiertos en su totalidad por la Gobernación en los meses de julio y agosto, el gobernador Adrián Oliva pidió a los vecinos mantener la distancia física y el uso obligatorio de barbijos y protectores faciales. La rotura de la tubería de 16 pulgadas, que pasa por el vetusto puente San Martín, abastece el principal tanque de almacenamiento de La Loma y de donde se distribuye a unos 20 barrios de la ciudad de Tarija.