El inicio del Año Nuevo es mucho más que un cambio en el calendario: es un portal energético que invita a renacer, soltar lo que ya cumplió su ciclo y sembrar nuevas intenciones, en este caso, para 2026.
El Año Nuevo es ideal para trabajar la energía de la abundancia, no solo económica, sino también emocional y espiritual. Para atraer prosperidad, se recomienda realizar rituales que involucren intención, gratitud y visualización.
Encender una vela la noche del 31 de diciembre representa crecimiento, éxito y estabilidad. Mientras la llama arde, visualiza tus metas financieras y personales como si ya se hubieran cumplido.
Ritual de amor propio y bienestar emocional
No nos olvidemos del amor propio, este es uno de los actos más poderosos que puedes hacer al comenzar un nuevo ciclo. Este ritual invita a reconectar contigo misma, honrar tu tu pasado, todo tu historia personal y fortalecer tu autoestima.
Prepara un espacio en donde te puedas sentir tranquila, enciende una vela rosa o blanca y dedica unos minutos a mirarte al espejo. Repite afirmaciones como “me acepto”, “me elijo” y “merezco todo lo bueno que llega a mi vida”. Este gesto sencillo ayuda a reprogramar la mente y establecer una relación más amorosa contigo durante todo el 2026.
Salud: rituales para el bienestar
La salud es uno de los deseos más comunes al comenzar un nuevo año. Para atraer el equilibrio físico y emocional, se recomienda realizar rituales que promuevan la calma y la armonía interior.
Una meditación constante o una respiración consciente justo antes de las 12:00 am ayuda a liberar tensiones acumuladas. Empieza con visualizar tu cuerpo lleno de luz, fuerte y en equilibrio, y establece la intención de cuidarte con mayor conciencia durante el año que empieza.
No te olvides también de escribir una carta a tu “yo del futuro”, describiendo cómo te sientes, lo que esperas, cómo te cuidas y qué hábitos saludables forman parte de tu vida en el 2026.