Según informes del South China Morning Post y Zonglan News, los hijos de Liu no la visitaron ni cuidaron cuando estuvo enferma, y rara vez se pusieron en contacto con ella. Este comportamiento desencadenó un cambio radical en su testamento, dejando a sus fieles mascotas como los principales beneficiarios de su legado. Para garantizar el bienestar de sus animales, Liu nombró a una clínica veterinaria local como administradora de su herencia.Chen Kai, funcionario del Centro de Registro de Testamentos en Pekín, comentó que, si bien no se puede dejar dinero directamente a las mascotas legalmente en China, designar a una clínica veterinaria es una alternativa viable. Chen Kai también explicó que otra opción es dejar a una persona de confianza para supervisar a la clínica y asegurarse de que las mascotas reciban los cuidados que requieren. Sigue el canal de EL DEBER en WhatsApp
La protagonista de esa noticia es Liude Shanghái, quien ha revelado que decidió dejar toda su fortuna, estimada en unos 20 millones de yuanes, a sus gatos y perros en lugar de a sus propios hijos.