La boda de Jeff Bezos y Lauren Sánchez, celebrada en Venecia, fue una demostración de lujo sin precedentes y eso se notó en cada detalle. No obstante, uno de los aspectos que más llamó la atención de la llamada “boda del siglo” fue el exclusivo menú diseñado especialmente para los 200 invitados, con un costo aproximado de mil euros por persona.
Jeff Bezos y Lauren Sánchez eligieron Venecia como el escenario perfecto para llevar a acabo una celebración de tres días marcada por un despliegue sin precedentes: una cobertura mediática masiva, estrictas medidas de seguridad para contrarrestar protestas contra la boda, derroche de lujo, la presencia de numerosas celebridades y, por supuesto, una oferta gastronómica de primer nivel. El responsable del banquete fue el chef Fabrizio Mellino, figura reconocida con tres estrellas Michelin, procedente del restaurante Quattro Passi en Nerano (Campania). Mellino elaboró auténticas recetas, entre ellos los célebres “spaghetti alla Nerano” con calabacín frito y provolone del Monaco. Además, su creación se acompañó de mariscos del Véneto en la fiesta final celebrada en el Arsenale. Los postres corrieron a cargo de Sal De Riso, pastelero de Minori, quien presentó un buffet con diversas opciones como: tiramisús individuales, fritelle cremosas, dulces de limón, ricotta y pera, y mil porciones pensadas para el evento. El pastel nupcial fue obra del renombrado Cédric Grolet, responsable de una pieza artística que fue el centro de atención en un majestuoso anfiteatro al aire libre.